A finales de 2023 e inicios de 2024, se consolidó la idea de que la doxiciclina, un antibiótico utilizado para tratar afecciones cutáneas y diversas infecciones bacterianas, podría convertirse en una herramienta clave para reducir la transmisión de tres infecciones de transmisión sexual (ITS): sífilis, clamidia y gonorrea. Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) aún no ha aprobado su uso con este fin, diversos estudios han demostrado su efectividad con un alto porcentaje de reducción en la transmisión de estas ITS.
¿Cómo se toma la DoxyPEP?
El uso de DoxyPEP es sencillo y similar a otras estrategias de profilaxis. Se recomienda tomarla en caso de haber estado en una situación de riesgo, es decir, si no se ha utilizado un método de barrera (como el preservativo) en relaciones sexuales orales o anales. Si esto ha ocurrido y no han transcurrido más de 72 horas, se deben tomar dos dosis de doxiciclina de 100 mg cada una para prevenir la transmisión de sífilis, clamidia y gonorrea.
Ahora bien, si se ha utilizado preservativo en la penetración, pero no en el sexo oral, ¿es necesario tomar DoxyPEP? La respuesta es sí, ya que la sífilis, la clamidia y la gonorrea pueden transmitirse por contacto con la boca en zonas íntimas (genitales y ano). Por ello, su uso es una estrategia clave dentro de la prevención combinada.
¿La DoxyPEP tiene efectos secundarios?
Como ocurre con cualquier antibiótico, se recomienda tomar las dos dosis después de alguna de las comidas del día para minimizar posibles efectos secundarios. Entre los efectos adversos más comunes se encuentran dolor estomacal, agitación, alteraciones cardiacas y náuseas. Por ello, es recomendable contar con apoyo médico previo para su administración adecuada.
¿Se puede tomar cada vez que se tienen relaciones sin protección?
La adherencia y la resistencia bacteriana son temas que continúan generando debate en torno al uso de DoxyPEP. Existe preocupación sobre la posibilidad de que el consumo frecuente reduzca su eficacia o genere problemas gastrointestinales. Por esta razón, es fundamental que sea prescrita por un infectólogo, quien podrá realizar un seguimiento adecuado y garantizar su uso correcto dentro de un control integral de salud sexual.
Importancia y avances de la DoxyPEP
El uso de DoxyPEP ha demostrado una reducción significativa en la transmisión de sífilis, clamidia y gonorrea, lo que podría disminuir los casos y la necesidad de tratamientos para estas ITS. Su implementación contribuiría a mejorar la salud sexual de diversos grupos poblacionales clave, incluyendo hombres que tienen sexo con hombres (HSH), personas trans y trabajadoras sexuales.
Se espera que, en el futuro, la OMS incorpore la DoxyPEP dentro de sus directrices y que posteriormente se incluya en las normas de prevención combinada, permitiendo su distribución gratuita y su acceso universal.










