En los últimos meses, Argentina ha registrado un incremento significativo de casos positivos de sífilis, una situación que vuelve a poner en el centro del debate una pregunta clave: ¿qué tan conscientes son hoy las parejas de su salud sexual?
Actualmente, se ha normalizado el sexo sin protección, asociando el uso del preservativo casi exclusivamente a la prevención del embarazo. Sin embargo, este enfoque reduce y omite otras razones fundamentales para su utilización. El preservativo es una herramienta esencial para prevenir múltiples infecciones de transmisión sexual (ITS) como la sífilis, clamidia, gonorrea, VIH, VPH y hepatitis B y C. Estas infecciones son más frecuentes de lo que suele imaginarse y representan riesgos importantes para la salud individual y colectiva, más allá de la procreación.
Este fenómeno no es exclusivo de una población específica. De hecho, en Argentina se reportó un incremento estimado del 20,5 % en los casos de sífilis durante 2025 en comparación con el año anterior, lo que evidencia una tendencia sostenida al alza. Este dato obliga a cuestionar el nivel de información y educación en salud sexual que se está brindando en América Latina, así como la efectividad de las políticas públicas de prevención.
Por otro lado, en Perú, el Congreso aprobó una norma que elimina la Educación Sexual Integral (ESI) del marco educativo y la reemplaza por una educación sexual con un enfoque exclusivamente científico, biológico y ético. Esta modificación limita el acceso a información clara y completa sobre enfoque de género, diversidad sexual y derechos sexuales y reproductivos, reduciendo la educación a una visión binaria centrada únicamente en hombres y mujeres. Como consecuencia, se perpetúan barreras de desigualdad y desinformación respecto a la orientación sexual y las identidades diversas.
Esta situación afecta directamente el acceso de jóvenes a programas de salud sexual y prevención, ya que muchas intervenciones quedan focalizadas solo en personas adultas o en poblaciones consideradas “clave”, como mujeres trans, trabajadoras sexuales y hombres que tienen sexo con hombres (HSH), dejando fuera a una gran parte de la población joven.
En este contexto, durante el último trimestre de 2025 se reportó un incremento de casos de VIH en Perú, concentrado principalmente en el rango de edad de 18 a 29 años. Esto sugiere que la población joven no está recibiendo información suficiente sobre métodos de prevención y formas de transmisión, especialmente cuando estos contenidos son omitidos o limitados en colegios e institutos educativos. La consecuencia directa es un aumento sostenido de las ITS.
Frente a este escenario, resulta imprescindible fortalecer el trabajo de las organizaciones de base comunitaria, que cumplen un rol clave en la educación, prevención y acompañamiento en salud sexual. La limitada acción de las instituciones públicas hace necesaria una mayor inversión en campañas de información, capacitación del personal de salud y programas integrales de educación sexual, con un enfoque inclusivo, basado en derechos y adaptado a las realidades actuales.
Fuentes
- Ministerio de Salud de Argentina – Boletín Epidemiológico Nacional N.º 782 (2025):
Incremento del 20,5 % de casos de sífilis en comparación con 2024. - Congreso de la República del Perú – Ley de Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres (2025):
Modificación del marco educativo y eliminación de la Educación Sexual Integral, reemplazada por un enfoque científico, biológico y ético. - Comunicados oficiales del Congreso del Perú y análisis académicos (PUCP):
Impacto de la eliminación del enfoque de género en políticas educativas y de salud sexual.










