Sedapal, en un operativo conjunto con la Policía Nacional del Perú (PNP) y el Ministerio Público, identificó dos conexiones clandestinas en el distrito de Ate, Santa Clara, utilizadas presuntamente para descargar sustancias contaminantes en el río Rímac. La detección se produjo tras la alerta de ciudadanos que informaron sobre una coloración rojiza en las aguas del río el pasado 4 de febrero.
El hallazgo fue resultado de una inspección exhaustiva en 10 kilómetros de redes de alcantarillado de Lima, permitiendo el cierre inmediato de una conexión irregular de desagüe y la clausura de un buzón que contenía residuos altamente contaminantes que superaban los Valores Máximos Admisibles (VMA).
Si bien Sedapal no tiene jurisdicción directa sobre el río Rímac, reafirmó su compromiso con la preservación del medioambiente y anunció que continuará trabajando para identificar a los responsables de estos vertidos ilegales. Además, exhortó a las empresas comerciales e industriales a implementar procesos adecuados de pretratamiento de aguas residuales, con el fin de evitar impactos negativos en el ecosistema y daños en la infraestructura de alcantarillado de la ciudad.









