El distrito de Máncora, en la provincia de Talara, atraviesa una de las emergencias más severas de los últimos años tras las lluvias torrenciales y el desborde de quebradas registrados el 23 de febrero. La inundación de viviendas, el colapso de servicios básicos y los daños en la infraestructura vial han puesto en jaque la principal actividad económica del balneario: el turismo.
Decenas de inmuebles permanecen cubiertos de lodo y agua, mientras la población enfrenta escasez de agua potable y cortes prolongados de energía eléctrica, situación que también afecta hoteles, restaurantes y comercios en plena temporada alta.
Impacto económico y turístico
La interrupción del servicio eléctrico y la restricción del tránsito en la carretera Panamericana Norte han generado cancelaciones, reducción de reservas y pérdidas económicas significativas para empresarios locales. La conectividad terrestre, clave para el flujo de visitantes, se mantiene limitada debido a la erosión de tramos de la vía nacional.
Pasajeros quedaron varados durante horas y operadores turísticos reportan afectación directa en ingresos diarios. El comercio, que depende en gran medida del movimiento de visitantes nacionales y extranjeros, también registra una paralización parcial.
Servicios colapsados y recuperación en marcha
Las lluvias activaron quebradas que arrasaron con calles y viviendas. Maquinaria pesada y motobombas trabajan en la remoción de lodo y agua, mientras brigadas técnicas realizan el levantamiento de información para cuantificar daños en infraestructura pública y privada.
La declaratoria de emergencia permite acelerar gestiones para rehabilitar vías, restablecer servicios y canalizar apoyo logístico. Sin embargo, la continuidad de tormentas eléctricas en la zona mantiene el riesgo de nuevos cortes de energía y mayores afectaciones.
Desafío inmediato
Más allá de la emergencia social, la situación representa un golpe directo a la economía local. Máncora depende del turismo como principal fuente de ingresos y empleo, por lo que la recuperación de la transitabilidad y de los servicios básicos será determinante para evitar un impacto prolongado en la actividad comercial.
Mientras continúan las labores de limpieza y evaluación, la población exige soluciones rápidas para restablecer el abastecimiento de agua, la energía y la operatividad del destino turístico en uno de los puntos más visitados del norte peruano.










