Una masiva paralización del servicio de transporte urbano se registró este jueves en Lima y Callao, impulsada por gremios como la Coordinadora de Transporte Urbano para Lima y Callao. La medida responde al alarmante incremento de la violencia y extorsiones que afectan al sector, y se estima que más de 7 mil unidades dejaron de operar.
Desde primeras horas de la mañana, una caravana de buses conocidos como ‘Chinos’ se movilizó hacia la avenida Abancay, en el Centro de Lima, custodiada por un amplio contingente policial. Algunos manifestantes denunciaron haber sido agredidos por agentes de la PNP. Varios dirigentes lograron ingresar al Congreso de la República con la intención de dialogar con el presidente del Parlamento, Eduardo Salhuana.
En paralelo, grupos de colectiveros y taxistas se congregaron en distintos puntos como la cuadra 35 de la avenida Argentina y la avenida Venezuela, desde donde emprendieron una marcha hacia el centro de la capital. En Lima Norte, incluso se registraron incidentes: manifestantes bajaron a pasajeros de vehículos colectivos que no acataron el paro.
La paralización afectó visiblemente la movilidad urbana. En puntos como el paradero Puente Nuevo, en la vía de evitamiento, se reportó una notoria ausencia de buses formales. Algunas combis y colectivos continuaron operando, pero con menor demanda. El Metro de Lima, por su parte, informó de un incremento inusual en el flujo de pasajeros durante la jornada.
Héctor Vargas, presidente de la Coordinadora de Transporte, aseguró que la medida fue acatada por el 100% de sus agremiados, que agrupan a más de 70 empresas. El gremio exige mayor seguridad en las rutas, luego del asesinato de varios conductores a manos de bandas extorsionadoras.
Desde el Ejecutivo, el presidente del Consejo de Ministros, Gustavo Adrianzén, reconoció el derecho a la protesta, aunque sostuvo que el paro no es la mejor vía para enfrentar el crimen. “Hay resultados. Insuficientes hasta el momento, pero hay resultados”, afirmó sobre el estado de emergencia decretado por el Gobierno en varias zonas.
Mientras tanto, los reclamos en las calles continúan. En puntos como la avenida Óscar Benavides y el puente Corpac, los transportistas reiteraron su llamado a las autoridades: “Queremos trabajar, pero con garantías. No podemos seguir siendo blanco de la delincuencia”, expresó uno de los manifestantes.










