El balance de víctimas mortales en las inundaciones de la provincia de Valencia, al este de España, ha alcanzado la trágica cifra de 62 fallecidos, según la última actualización del Centro de Coordinación de Emergencias de la Comunidad Valenciana. Las autoridades han destacado que esta cifra es provisional y podría aumentar a medida que avanzan las tareas de rescate y localización de víctimas en las áreas afectadas.
La emergencia, desencadenada por una DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos), se ha convertido en una de las mayores catástrofes de las últimas décadas en la región. Las intensas lluvias y la rápida crecida de ríos y barrancos han dejado incomunicadas amplias zonas de la provincia y han provocado cortes en el suministro eléctrico y en las telecomunicaciones, agravando la situación para los equipos de rescate.
José Miguel Basset, jefe del consorcio provincial de bomberos de la Diputación de Valencia, informó que alrededor de doscientas personas fueron rescatadas durante la noche, aunque todavía quedan «varios centenares de personas atrapadas» en las autovías A-3 y A-5, principales vías de conexión de la región. Las operaciones de rescate se complican por el estado de las carreteras, bloqueadas o seriamente dañadas, lo que obliga a desplegar unidades aéreas en algunas zonas para llegar a los afectados.
Ante la magnitud de la tragedia, el Gobierno regional ha activado el Procedimiento de Múltiples Víctimas y ha habilitado un número de teléfono para que los familiares puedan obtener información sobre personas desaparecidas. A su vez, ha enviado un mensaje de alerta a la población para que evite cualquier tipo de desplazamiento innecesario, ya que el riesgo de desbordamientos y cortes de carretera continúa siendo alto.









