La obesidad en el Perú se ha convertido en un problema de salud pública alarmante, con proyecciones que indican que para 2035 afectará a más del 35% de los adultos del país. En este contexto, autoridades del Ministerio de Salud (MINSA), EsSalud, el Instituto Nacional de Salud (INS) y representantes del sector privado se reunieron en el evento “Unidos en Acción para el Manejo Integral de la Obesidad”, organizado por la Asociación Peruana de Estudio de la Obesidad y Ateroesclerosis (APOA) y ESPERANTRA Pacientes.
Durante el evento, los expertos hicieron un llamado a tratar la obesidad como una enfermedad crónica que requiere un abordaje integral. Actualmente, aunque existen planes de prevención, la obesidad aún no se prioriza dentro del sistema de salud y sigue siendo considerada una condición de riesgo más que una enfermedad crónica que requiere diagnóstico, tratamiento y seguimiento multidisciplinario.
Impacto económico y urgencia de inversión en salud
Según datos expuestos en el evento, el tratamiento integral de la obesidad podría generar un aporte al 10.39% del PBI, debido a la reducción de costos en atención médica y el aumento de la productividad laboral. En 2019, el gasto público en salud destinó el 45% de su presupuesto a tratar enfermedades relacionadas con la obesidad, lo que subraya la necesidad de una acción estructural.
El Dr. Pablo Lavado, Ex viceministro de Prestaciones y Aseguramiento en Salud, enfatizó la importancia de ver la salud como una inversión y no solo como un gasto. “No actuar sobre la obesidad tiene consecuencias económicas y sanitarias que afectan a toda la sociedad y al sistema de salud”, afirmó.
Desde el Ministerio de Salud, el Dr. Percy Herrera, Director Ejecutivo de la Dirección de Enfermedades No Transmisibles, destacó que se está trabajando en una normativa para Enfermedades Crónicas No Transmisibles que incluirá un plan específico para el tratamiento de la obesidad. La Dra. Raquel Hurtado, también del MINSA, señaló que el impacto financiero de la obesidad alcanzó los 10.5 mil millones de dólares en 2019, representando el 4.6% del PBI, casi el doble del presupuesto del sector salud de ese año.
Cinco estrategias clave para combatir la obesidad en el Perú
Durante el evento, APOA, junto a nueve sociedades médicas e ISPOR (Sociedad Internacional de Farmacoeconomía e Investigación de Resultados), presentaron cinco líneas de acción para mejorar el manejo integral de la obesidad:
- Fortalecimiento del marco legal: desarrollo de normativas para diagnóstico, tratamiento y seguimiento de pacientes.
- Programa nacional de prevención: educación y campañas de concienciación sobre la obesidad.
- Promoción de hábitos saludables: regulaciones para mejorar la calidad de la alimentación y fomentar la actividad física.
- Atención médica multidisciplinaria: garantía de acceso a especialistas para el tratamiento integral de la obesidad.
- Acceso a tratamientos y terapias especializadas: medidas para mejorar la disponibilidad de tratamientos médicos y farmacológicos.
El Congreso de la República actualmente evalúa tres proyectos de ley relacionados con la obesidad, con el fin de establecer un marco normativo que garantice una atención médica adecuada para los pacientes.
Desde la sociedad civil, Amadeo Gonzales, paciente diagnosticado con obesidad y miembro de ESPERANTRA Pacientes, enfatizó la urgencia de implementar estas iniciativas: “Los pacientes no pueden seguir esperando. Necesitamos normativas que aseguren diagnóstico, tratamiento y seguimiento efectivo para quienes vivimos con obesidad”.










