¿Cómo evoluciona la acumulación de desechos plásticos en la región?
El manejo corporativo y la disposición final de los polímeros sintéticos han adquirido una relevancia crítica en la agenda pública global debido a la extrema longevidad de estos componentes y a su dispersión como desecho en prácticamente todo el planeta. La OCDE advirtió en el año 2022 que la demanda global de insumos plásticos y la generación de residuos derivados seguirán creciendo significativamente hacia 2060 de no implementarse transformaciones estructurales profundas. Esta tendencia acelerada incrementará de forma severa los costos ambientales y financieros asociados a la gestión de desperdicios en caso de no hallar soluciones operativas inmediatas.
Frente a este panorama, el programa ReNew de la compañía Kimberly-Clark se despliega en Latinoamérica como una alternativa logística estructurada que extiende la vida útil de estos materiales de alta densidad a través de la recolección selectiva, el reacondicionamiento estético y el reciclaje mecánico de dispensadores comerciales. El proyecto permite recuperar el valor de los insumos plásticos posconsumo y reducir de manera notable la necesidad de uso de materias primas vírgenes en los procesos de manufactura regional.
¿Cuáles son los resultados de restauración y reciclaje obtenidos en el Perú?
En el territorio peruano, las métricas operativas registran un impacto ambiental significativo. Desde el año 2022, se han recuperado más de 37.000 dispensadores plásticos procedentes de la cartera de clientes de la marca, abarcando tanto cuentas antiguas como actuales. De acuerdo con los balances técnicos de la iniciativa, un total de 22.634 unidades atravesaron con éxito el proceso completo de reacondicionamiento y reparación mecánica profunda. Asimismo, poco más de 21.511 de estos aparatos higiénicos restaurados fueron instalados de nuevo en los establecimientos de los usuarios.
Por otra parte, los componentes estructurales que sufrieron desgastes severos o daños irreparables fueron derivados a los flujos de aprovechamiento industrial. Específicamente, las partes y piezas de más de 26.707 dispensadores fueron transformadas en material reciclado de alta pureza. Esta metodología de economía circular aplicada por Kimberly-Clark asegura que el valor de los recursos plásticos se mantenga en movimiento continuo, minimizando el vertido de plásticos en los ecosistemas locales y fortaleciendo la resiliencia operativa del sector corporativo de manera sostenible.
¿En qué consiste el proceso técnico de reacondicionamiento de los dispensadores?
El flujo de trabajo aplicado a los equipos recuperados se ejecuta bajo estrictos protocolos industriales que garantizan la inocuidad y la funcionalidad del producto final. El procedimiento se divide en tres etapas operativas clave:
- Retiro y traslado: Coordinación logística para la remoción de los dispositivos plásticos en los locales de clientes actuales y antiguos de la firma.
- Desinfección y restauración: Sometimiento de las estructuras plásticas a procesos profundos de higienización química y renovación de la apariencia de las superficies externas.
- Reparación funcional y reciclaje: Ejecución de ajustes mecánicos para asegurar el correcto despacho de los insumos de higiene o, en caso de daños estructurales insubsanables, molienda y transformación del plástico en un nuevo recurso utilizable.
«El programa ReNew opera de una forma muy sencilla: retiramos los dispensadores de clientes antiguos y actuales y posteriormente los desinfectamos y restauramos su apariencia, realizando reparaciones funcionales de ser necesario. Estos dispensadores vuelven a ser instalados, y lo que no se reutiliza, lo reciclamos», detalla José Toledo, Gerente de Sostenibilidad para Latinoamérica en Kimberly-Clark.
¿Qué impacto tiene este modelo circular en otros países de Latinoamérica?
A nivel regional, el reacondicionamiento de activos comerciales alcanza un volumen de más de 25.000 dispensadores procesados cada año. A lo largo del despliegue del proyecto, las acciones de restauración han hecho posible la reutilización directa de más de 38 toneladas de plástico de ingeniería. A esta cifra se suman más de 46 toneladas adicionales de polímeros que fueron sometidos a procesos de reciclaje mecánico integral para su conversión en materias primas secundarias. El acumulado general de la estrategia en el continente permite evitar el desperdicio de más de 80 toneladas de plástico.
Por un lado, en Colombia, el programa ReNew Dispensadores consolida la estrategia de sostenibilidad corporativa de la organización. Durante el año 2025, más de 22.200 dispensadores de toallas de papel y jabón líquido fueron retirados de los circuitos tradicionales de desecho, lo que equivale a 33.31 toneladas de plástico que no llegaron a los rellenos sanitarios de ese país. Por otro lado, en Centroamérica, la recolección activa durante el mismo periodo permitió recuperar más de 11.000 unidades de estos dispositivos, evitando el confinamiento de 16.93 toneladas métricas de residuos plásticos.










