Especialistas plantean incorporar memoria colectiva y consulta previa en la minería
Integrantes de la organización profesional WIM Perú expusieron una ruta técnica para renovar la gestión comunitaria en el sector extractivo durante la convención RESMINE 2026. La propuesta técnica plantea incorporar la memoria histórica, la salvaguarda del patrimonio inmaterial y el respeto a los derechos territoriales en el diseño operativo de los yacimientos. Las especialistas señalaron que las corporaciones mineras requieren comprender la identidad comunal de cada zona para elevar la certidumbre en la toma de decisiones corporativas.
Aparte de atender requerimientos convencionales de infraestructura, la visión estratégica busca evitar controversias operativas mediante la evaluación anticipada de los entornos habitados. La conferencia «Más allá de la consulta: una nueva ruta para la gestión social minera» estuvo a cargo de Dixie Arteaga Quiroz y Bettina Reyna Ugarriza, miembros de Greatt Social y de la red WIM Perú.
¿Cómo influye el patrimonio cultural en la relación con las comunidades?
La identidad de una cuenca debe articularse de manera formal dentro de los planes de inversión comunal para asegurar la continuidad de las operaciones. En su intervención, Dixie Arteaga sostuvo que las compañías mineras requieren reconocer la memoria colectiva, diseñar programas de forma conjunta con los residentes y preservar las costumbres para transmitirlas a las nuevas generaciones:
«La identidad de un territorio debe integrarse formalmente en los programas de gestión social para fortalecer la sostenibilidad. Es clave reconocer la memoria colectiva, co-crear iniciativas culturales junto a la población local y preservar el patrimonio intangible para transmitirlo activamente a las futuras generaciones de la zona», explicó Dixie Arteaga.
La especialista indicó que, si bien el sector extractivo muestra progresos en salud, educación e infraestructura productiva, la convivencia territorial exige entender el significado simbólico del entorno para sus habitantes. De este modo, la revaloración de saberes médicos ancestrales y manifestaciones plásticas se consolida como un eje del desarrollo en las regiones productoras.
¿Qué experiencias empresariales validan este modelo de relacionamiento?
Diversas operaciones en el territorio peruano aplican esquemas de rescate histórico con resultados favorables en su entorno vecinal. Arteaga detalló que firmas corporativas desarrollaron proyectos orientados a resguardar la identidad local en distintas zonas de influencia:
- Minsur: Implementación de iniciativas enfocadas en expresiones plásticas tradicionales y registro de costumbres locales.
- Lincuna: Catalogación y salvaguarda de saberes comunitarios en el área de influencia directa.
- Hudbay: Establecimiento de salas de exhibición museográfica y rescate de memoria fotográfica en provincias andinas.
- Repsol: Conservación de conocimientos de medicina botánica tradicional en coordinación con las familias del entorno.
Estas acciones comprueban que el sector privado cuenta con mecanismos prácticos para proteger las manifestaciones tangibles e intangibles de las áreas donde operan sus proyectos.
¿Cuál es la ruta operativa para gestionar los derechos indígenas?
La expansión de materias primas críticas coincide espacialmente con zonas habitadas por pueblos originarios en América del Sur. Por su parte, Bettina Reyna puntualizó que el 73% de los yacimientos de minerales de transición energética en la región se sitúa sobre propiedades indígenas o en sus inmediaciones.
Reyna precisó que el consentimiento libre, previo e informado demanda una metodología estructurada en las compañías:
- Evaluación temprana: Determinar desde los estudios preliminares la aplicabilidad del estándar internacional en la zona de influencia del proyecto.
- Identificación comunal: Reconocer a las comunidades originarias y respetar sus canales tradicionales para la toma de acuerdos colectivos.
- Información transparente: Compartir antecedentes técnicos de fácil comprensión sobre las fases operativas de la unidad de producción.
- Concertación de pautas: Establecer las condiciones del diálogo entre las partes involucradas antes del inicio de las conversaciones.
- Ejecución de compromisos: Trasladar los consensos a metas verificables con cronogramas detallados, presupuestos asignados y mecanismos de supervisión continua.
Tanto el marco legal vigente como los estándares globales diferencian las funciones de los actores involucrados. La experta aclaró que la consulta previa es un proceso institucional conducido exclusivamente por el Estado, mientras que la empresa privada mantiene la responsabilidad de administrar, prevenir y mitigar los impactos directos derivados de su actividad productiva.
Con estas directrices presentadas en el marco del foro RESMINE 2026, la red WIM Perú aporta criterios técnicos para que las mineras equilibren sus inversiones con la memoria histórica de las poblaciones locales. El modelo promovido por WIM Perú persigue que la debida diligencia y la transparencia institucional fortalezcan la viabilidad de los yacimientos en el largo plazo.









