Las molestas llamadas comerciales desde números móviles podrían tener los días contados. La congresista María del Carmen Alva presentó un proyecto de ley que propone restringir este tipo de comunicaciones exclusivamente a teléfonos fijos identificables o líneas con prefijos especiales como el 800 o 900, utilizados habitualmente para atención al cliente y promociones.
La iniciativa legislativa apunta a fortalecer la protección del consumidor y prevenir el uso fraudulento de llamadas comerciales, mediante la correcta identificación de la línea emisora. Una de las medidas más relevantes del proyecto es la prohibición expresa del uso de celulares para realizar llamadas con fines comerciales, lo que, según su autora, permitiría a los usuarios distinguir con claridad entre contactos personales y comunicaciones de empresas.
“El objetivo es evitar la confusión y aumentar la transparencia en las interacciones telefónicas”, señala Alva. En esa línea, la propuesta establece que los números usados para fines comerciales deben estar registrados ante Osiptel, y contar con la capacidad de recibir llamadas de vuelta sin generar costos para el usuario, en aras de facilitar el derecho a la información y el reclamo.
La congresista alertó que el uso de teléfonos móviles para estos fines ha sido aprovechado por estafadores, quienes suplantan a entidades reconocidas como bancos, operadores de servicios o instituciones públicas para engañar a los ciudadanos.
Cifras que preocupan
Según una encuesta de Indecopi sobre comunicaciones sin consentimiento, el 73 % de los usuarios no autorizó recibir promociones y el 99.8 % identificó las llamadas como el canal más frecuente de contacto no deseado. “Estos datos reflejan la urgencia de ordenar y regular el uso de la telefonía en el ámbito comercial”, agregó Alva.
El proyecto, según explicó, busca un equilibrio entre el derecho de las empresas a operar libremente y el derecho de los ciudadanos a no ser invadidos por prácticas comerciales abusivas o riesgosas.









