El Cusco celebra la Navidad con su inconfundible esencia cultural en la feria Santurantikuy 2024, un evento que reúne a más de 1,200 maestros artesanos en la emblemática Plaza de Armas de la Ciudad Imperial. Este encuentro, declarado Patrimonio Cultural de la Nación en 2009, despliega lo mejor del arte popular religioso y contemporáneo, consolidándose como una de las expresiones más auténticas de la identidad cusqueña.
Desde la víspera, los artesanos han instalado módulos de exposición que no solo destacan por sus piezas únicas, sino también por su diseño amigable con el entorno histórico de la plaza. Estas estructuras protegen a los expositores de las inclemencias climáticas, permitiendo que esculturas, cerámicas, textiles, platería y otras obras brillen bajo la luz del sol o resistan las repentinas lluvias cusqueñas.
Arte y tradición en cada rincón
La feria no solo es un espacio de compra y venta, sino un encuentro cultural. Familias locales, turistas nacionales y visitantes internacionales recorren los portales de Confituría y Comercio, donde conversan directamente con los artesanos. Estos comparten con orgullo los procesos de creación de sus piezas, que combinan tradición y técnicas ancestrales.
En el corazón de la plaza, junto a la histórica pileta, se encuentran productos de arte moderno, juguetes artesanales, ropita para niños y tallados, mostrando la amplitud de estilos y propuestas creativas que conviven en el Santurantikuy.
Planificación para un evento seguro y ordenado
Ana Cecelia Uré Serrano, presidenta encargada de la Empresa Municipal de Festejos de Cusco (Emufec), destacó que este año se implementó el “Plan Sol”, diseñado para garantizar la seguridad, limpieza y orden durante la feria. Una amplia red de entidades, incluyendo la Policía Nacional, bomberos, personal de salud y Defensa Civil, colabora para asegurar un desarrollo exitoso. Ambulancias y servicios higiénicos móviles complementan las medidas para brindar comodidad a los asistentes.
Asimismo, Uré Serrano enfatizó el esfuerzo por mantener el enfoque navideño y cultural del evento. Este año se ha supervisado que al menos el 70% de los productos estén vinculados a las tradiciones del Santurantikuy, limitando la venta de artículos ajenos a su esencia.
Una feria inclusiva y con historia
La feria también ha sido un espacio inclusivo, acogiendo a artesanos que inicialmente no habían sido considerados en listados oficiales. Emufec garantizó que todos aquellos con interés en exponer sus obras tuvieran un lugar en este emblemático evento.
El Santurantikuy, que en quechua significa “compra de santos”, mantiene viva una tradición de siglos, celebrando la creatividad y espiritualidad del Cusco. Turistas y locales no solo encuentran piezas únicas, sino también una conexión con la riqueza cultural e histórica que hace del Cusco un destino incomparable.










