Las intensas lluvias registradas entre el domingo 1 y el lunes 2 de noviembre han dejado graves daños en Tumbes. Las precipitaciones, que superaron los 110 litros por metro cuadrado en algunas zonas, elevaron el caudal de los ríos y activaron quebradas, provocando inundaciones en varias localidades.
El balance preliminar reporta dos viviendas destruidas, 110 inhabitables y otras 225 afectadas. Además, se contabilizaron 324 personas damnificadas y 625 afectadas por las consecuencias de las lluvias.
Los daños también alcanzaron la infraestructura pública: diez colegios, un establecimiento de salud y dos kilómetros de vías vecinales resultaron afectados, dificultando las actividades cotidianas de la población.
Inundaciones movilizan equipos de emergencia
Las labores de atención se concentran en distintos distritos de las provincias de Zarumilla y Tumbes, donde brigadas y equipos operativos realizan trabajos para reducir los efectos de las inundaciones y asistir a las familias perjudicadas.
En el sector de Puerto Perú, en Aguas Verdes, se inspeccionaron las zonas afectadas con ayuda de un dron. Asimismo, se activó un sistema de respuesta ante emergencias que permitió poner en funcionamiento dos motobombas y evacuar 84 metros cúbicos de agua debido al incremento del caudal del río Tumbes.
En la ciudad de Tumbes también se desplegaron equipos hidrojet para retirar el agua acumulada en las redes principales y contribuir a recuperar su funcionamiento. En paralelo, se coordinaron acciones para mitigar los daños en Zarumilla, mientras que equipos de intervención apoyaron en la limpieza de canales y el drenaje de aguas pluviales en el sector de Urcus, en Corrales.
Clases virtuales ante los daños por las lluvias
Como medida preventiva, algunos centros educativos modificaron la modalidad de enseñanza presencial a virtual debido a las afectaciones ocasionadas por las precipitaciones.
Mientras continúan las labores de atención y evaluación de daños, las lluvias mantienen en alerta a las localidades de Tumbes, donde el incremento del caudal de los ríos y la activación de quebradas representan riesgos para las viviendas, los servicios básicos y la infraestructura.









