Tras tres días de homenaje público en la basílica de San Pedro, el Vaticano dio por concluida la capilla ardiente del papa Francisco este viernes 25 de abril. Desde el pasado martes, más de 250 mil fieles acudieron a despedirse del pontífice, según cifras oficiales de la Santa Sede.
La ceremonia de cierre del féretro se realizará en privado y marca el inicio de un nuevo periodo dentro del Vaticano: la sede vacante, ahora bajo la autoridad del Camarlengo. El rito incluye elementos simbólicos como la colocación de un velo de seda blanca sobre el rostro del papa, el rociado con agua bendita y el ingreso del rogito, documento que resume su vida y legado, firmado por los asistentes a la ceremonia.
“El papa Francisco quiso que su despedida sea sencilla”, explicó a RPP el periodista especializado Kurth Mendoza, recordando que el propio pontífice aprobó este protocolo en abril del año pasado. El féretro será recubierto de zinc y forrado en madera, sin ornamentos especiales, tal como fue su voluntad.
A la ceremonia asistirán altas autoridades del Vaticano como el cardenal Kevin Farrel, el decano del Colegio Cardenalicio Giovanni Battista Re, el secretario de Estado Pietro Parolin, y otros miembros de la curia romana.
Las exequias del papa Francisco se realizarán este sábado en una misa solemne, con presencia de delegaciones internacionales y líderes religiosos del mundo.










