El pisco peruano ha vuelto a enorgullecer al país al conquistar 24 medallas, entre ellas 7 de Gran Oro y 15 de Oro, en el prestigioso Concurso Mundial de Vinos Extremos y Destilados Heroicos, realizado en septiembre en Aosta, Italia. Este certamen, con 32 años de trayectoria, se enfoca en productos elaborados bajo condiciones vitivinícolas extremas, como terrenos inclinados, climas adversos y altitudes desafiantes.
La singularidad del pisco: un destilado heroico
La participación peruana destacó por segunda vez en la historia del concurso, poniendo en vitrina la calidad excepcional del pisco. Producido en regiones que abarcan desde los áridos desiertos de Pativilca hasta las alturas de Tacna, el pisco peruano refleja la riqueza de las tradiciones locales y el desafío de cultivar en altitudes de hasta 2,000 metros sobre el nivel del mar.
“Cada botella cuenta una historia de esfuerzo y pasión por nuestra tierra. El pisco no es solo un destilado, es la esencia del Perú embotellada», afirmó uno de los representantes nacionales.
Reconocimientos que elevan el prestigio nacional
El certamen otorgó dos distinciones especiales a productores peruanos:
- Premio Especial: Bodegas Caobas, por su compromiso con la excelencia.
- Premio a la Excelencia: Pisco Gran Paso, un ejemplo de calidad y autenticidad.
Estos logros reflejan el esfuerzo y la dedicación de los productores que trabajan en condiciones extremas, destacándose como embajadores de la cultura y la tradición vitivinícola del país.
Representación peruana en el jurado internacional
La participación de Perú no solo brilló a través de sus productos, sino también en el jurado, donde Juan Carlos Palma, maestro catador, y Cesibell Sánchez Pacheco, sommelier experta en pisco, tuvieron un papel clave en la evaluación de destilados de todo el mundo. Su aporte no solo fortaleció la presencia del país, sino que también enriqueció la valoración internacional del pisco.
Los ganadores serán homenajeados este 30 de noviembre en una ceremonia en Roma, Italia, evento que subraya la relevancia del pisco en el escenario global y refuerza su prestigio como una de las bebidas más reconocidas en su categoría.
Más allá de las medallas, este reconocimiento internacional pone en valor el esfuerzo de los productores peruanos, quienes trabajan en entornos difíciles para llevar al mundo un destilado de altísima calidad. Además, consolida al pisco como un referente de excelencia en la industria de bebidas y como un símbolo del orgullo nacional.
El pisco, nuevamente, lleva en alto el nombre del Perú, demostrando que las condiciones extremas no son un obstáculo, sino una oportunidad para brillar en el escenario mundial.









