En un momento en que la inteligencia artificial generativa redefine la forma de trabajar, Ipsos presentó tres claves para dominar la ingeniería en prompts, una habilidad que permite obtener respuestas precisas y alineadas con objetivos específicos de los modelos de lenguaje de gran escala (LLMs). Según datos globales de la consultora, el 74% de los usuarios de IA ya la utiliza con fines laborales.
Un prompt es la instrucción que se entrega a un modelo para generar un resultado, y su calidad determina el éxito de la interacción. La metodología desarrollada por Ipsos se basa en diseñar instrucciones claras, estructuradas y con suficiente información de contexto.
Las tres claves identificadas son:
- Diseñar un prompt como una brújula: guiar al modelo hacia una respuesta relevante.
- Priorizar claridad sobre brevedad: los prompts con más detalles contextuales suelen generar mejores resultados.
- Iterar y refinar: ajustar y repetir las instrucciones para optimizar la respuesta, aprovechando la arquitectura y mecanismos de atención del modelo.
Para Martín Tanzariello, gerente de Marketing y Comunicaciones de Ipsos Argentina, la ingeniería en prompts es “una nueva forma de pensar cómo interactuamos y generamos conocimiento. La inteligencia artificial no va a reemplazarnos, pero quien sepa usarla bien, sí. Por eso la abordamos con un enfoque ético, seguro y orientado a generar valor real”.
El uso laboral de la IA es transversal: 67% de los trabajadores manuales, 77% de empleados administrativos y 68% de personas entre 50 y 74 años que la usan, lo hacen con fines de trabajo. Sus aplicaciones más comunes incluyen redacción de textos (80%), resolución de problemas (79%), brainstorming (75%) y síntesis de información compleja (más del 70%).
No obstante, persisten brechas como la de género, ya que solo el 41% de los usuarios laborales de IA son mujeres. Además, la percepción pública combina entusiasmo y preocupación: en 2025, un 52% de encuestados manifestó interés en la IA, mientras un 47% expresó inquietud por sus implicancias.
En este escenario, la capacidad de crear prompts efectivos deja de ser un aspecto técnico para convertirse en una ventaja competitiva estratégica para individuos y organizaciones.










