En un contexto donde el tiempo en familia es cada vez más escaso y valioso, crear momentos que fortalezcan los lazos afectivos y fomenten el aprendizaje conjunto se vuelve una prioridad. De acuerdo con el Play Well Report 2024 de LEGO, mientras los niños dedican solo un 4% de su semana —aproximadamente siete horas— al juego, los adultos invierten cerca de 26 horas semanales en sus teléfonos inteligentes.
Frente a esta realidad, actividades como el juego con piezas armables emergen como una alternativa creativa y enriquecedora para compartir tiempo de calidad en familia.
«Jugar y crear juntos fortalece los valores familiares y brinda la oportunidad de construir proyectos comunes que pueden exhibirse en casa como símbolo del esfuerzo y la colaboración,» señala Miguel Ángel Estupiñan, Gerente Comercial de LEGO en Perú.
En ese marco, Estupiñan comparte cinco claves para aprovechar al máximo esta experiencia de juego familiar:
- Desarrollar la creatividad juntos
Las piezas armables invitan a explorar la imaginación y el pensamiento lateral, ofreciendo la posibilidad de diseñar escenarios y estructuras únicas. Esta actividad fomenta la resolución de problemas y la expresión creativa tanto en niños como en adultos.
- Fomentar el trabajo en equipo
Construir en conjunto implica planificar, organizar tareas y comunicarse de manera efectiva. Esta dinámica fortalece las habilidades sociales y refuerza el sentido de pertenencia en el núcleo familiar.
- Estimular habilidades cognitivas y motoras
El manejo de piezas pequeñas y la interpretación de instrucciones contribuyen al desarrollo de la motricidad fina, la coordinación mano-ojo y la concentración, beneficiando tanto a los más pequeños como a los adultos.
- Creando desafíos y superación personal
Superar los retos que plantea el armado de estructuras complejas refuerza la perseverancia y genera satisfacción personal. Además, enseña a valorar el esfuerzo y el trabajo en equipo.
- Una actividad que enseña paciencia y permite pausas necesarias
Más allá del resultado final, el proceso de construcción enseña la importancia de la paciencia y de tomar descansos adecuados, promoviendo una gestión saludable del tiempo y el esfuerzo compartido.
Ejemplo de este tipo de actividades es la colección LEGO Botanicals, cuyas piezas permiten crear arreglos florales como rosas, orquídeas o flores de cerezo, que no solo decoran el hogar, sino que se convierten en recuerdos tangibles de momentos compartidos.
«Construir junto a mamá o en familia no es solo un juego, es una oportunidad para fortalecer vínculos que perduran en el tiempo. Los mejores recuerdos se crean pieza a pieza,» concluye Estupiñan.










