Más de 7 000 buses dejarán de circular este jueves 10 de abril en Lima y Callao como parte de una protesta pacífica convocada por la Coordinadora de Transporte Urbano. El gremio, que agrupa a 73 empresas de transporte público, ejecutará un “apagado de motores” en sus terminales, en rechazo al incremento de la inseguridad y los ataques a sus unidades y trabajadores.
“No es un paro, no es una marcha. Es una medida firme y silenciosa: apagamos motores en señal de protesta. Queremos que el Gobierno escuche y actúe”, declaró Héctor Vargas, presidente del gremio, durante una conferencia de prensa.
Inseguridad sin respuesta
La medida se da en medio de un clima de creciente violencia contra el sector transporte. Vargas denunció que prácticamente todas las empresas afiliadas enfrentan amenazas, extorsiones y ataques directos, y muchas se han visto obligadas a pagar cupos para seguir operando.
“El Estado ha sido indiferente. Hemos propuesto soluciones, hemos dado tiempo, pero no ha habido acción. Esta es una respuesta a ese abandono”, afirmó el dirigente.
La paralización afectará rutas en distritos clave como Chosica, Huaycán, Vitarte, Carapongo, además de zonas de Lima Norte, Este y el Callao.
Sin marchas ni bloqueos
A diferencia del paro convocado por la Asociación Nacional de Integración de Transportistas (Anitra) para la misma fecha, la Coordinadora de Transporte Urbano decidió no participar en movilizaciones ni actos que puedan generar desmanes o afectar a la ciudadanía.
“Nos solidarizamos con quienes protestan, pero no nos sumamos a marchas que puedan derivar en violencia. Nuestra protesta es desde los terminales, sin afectar la integridad del público”, explicó Vargas.
Anitra también alza la voz
En paralelo, Anitra también realizará una paralización este jueves, con una agenda centrada en el rechazo a la extorsión y a los asesinatos recientes de conductores. En un comunicado, la asociación advirtió que la criminalidad ha desbordado la capacidad de respuesta del Estado y amenaza con quebrar al transporte formal.
La agrupación incluso cuestionó la capacidad de las autoridades del Ministerio del Interior y sugirió la contratación de expertos en seguridad externa, como Erik Prince, exmilitar estadounidense fundador de la empresa Blackwater, quien recientemente colaboró con el gobierno ecuatoriano.
Llamado a la acción
Ambos gremios coinciden en una demanda: una acción estatal urgente y efectiva. La paralización, aunque de distinta naturaleza, refleja un sector acorralado por la violencia y la inacción gubernamental.
Este jueves, miles de usuarios del transporte público verán afectada su movilidad. Pero detrás del apagado de motores, hay un grito silencioso que busca poner en agenda el derecho a trabajar sin miedo.









