En Arequipa, la tradición de honrar a los difuntos cada 1 de noviembre se mantiene viva. Muchos pobladores colocan coronas de papel o tela sobre las tumbas de familiares y amigos, una costumbre que ha sido preservada y adaptada por los artesanos locales.
Los miembros de la Asociación de Pequeños Artesanos de Todos los Santos y Navidad han innovado sus productos incorporando telas bordadas, pedrería y luces LED. Ahora también se fabrican coronas con lliclla y otras telas decorativas, algunas con motivos religiosos o en forma de angelitos, pensadas especialmente para los más pequeños.
Helen Velázquez, presidenta de la asociación, comentó que los colores tradicionales, como el morado en papel crepé, siguen siendo los preferidos, pero que la oferta incluye diversas opciones según el gusto del cliente. Los precios oscilan entre 10 y 90 soles, dependiendo del tamaño y material de la corona.
La producción de estas coronas comienza meses antes del 1 de noviembre para satisfacer la demanda local, regional e incluso internacional. Además de Arequipa, se reciben pedidos desde Tacna, Moquegua, Puno, Cusco y desde ciudades chilenas como Arica, Iquique y Santiago, quienes esperan con anticipación estas creaciones para mantener la tradición.










