La constructora V&V Bravo finalizó el ejercicio 2025 con un incremento del 60% en sus utilidades y facturación frente al año anterior, consolidando el periodo con mayor rendimiento de su trayectoria. Esta expansión financiera responde a un cambio estratégico que desplaza el foco principal del sector residencial hacia un modelo multisectorial. Actualmente, la organización ejecuta contratos en retail, educación y salud, integrando metodologías digitales de alta precisión para optimizar la rentabilidad.
Aparte de su tradicional liderazgo en viviendas, la empresa ha concretado hitos en el sector comercial, destacando la culminación de la ampliación de Real Plaza Piura y la obtención de la buena pro para el Plaza Center Trujillo. En la capital, desarrolla el mall The Square en Surco y el nuevo complejo Vivanda en Miraflores. Este último representa una edificación mixta que integra un supermercado con una torre residencial de 300 unidades, uniendo usos comerciales y habitacionales en una misma estructura urbana.
¿Cómo avanza la diversificación en educación y salud?
La agenda operativa de la compañía se extiende a sectores críticos para el desarrollo social. En el ámbito educativo, se adjudicó la fase inicial de una nueva sede para Innova Schools y mantiene su participación en concursos para la edificación de campus universitarios. En el sector salud, sostiene negociaciones para la construcción de clínicas privadas bajo un modelo de gestión integrada.
«Cuando se trabaja cerca del cliente desde etapas tempranas y con un enfoque realmente colaborativo, encontramos múltiples oportunidades para generar impactos valiosos al proyecto», afirma Jorge Luis Izquierdo, Gerente General de V&V Bravo. Este esquema permite que la constructora aporte valor técnico desde la pre-construcción, asegurando que los requerimientos específicos de cada industria se cumplan con exactitud.
¿Qué tecnologías garantizan la eficiencia operativa?
La columna vertebral de esta expansión es un sistema de gestión digitalizado que incluye herramientas como VDC (Virtual Design and Construction), BIM (Building Information Modeling) y Lean Construction. Estas tecnologías facilitan una interacción constante entre proyectistas y clientes, permitiendo identificar interferencias técnicas de forma anticipada.
Tanto el uso de modelos virtuales como la planificación ajustada protegen los plazos de entrega y los márgenes financieros de cada obra. La firma evalúa también su ingreso al segmento de construcción industrial urbana, que comprende centros de distribución, almacenes logísticos y data centers. Según la gerencia, las competencias actuales en coordinación MEP (mecánica, eléctrica y plomería) son transferibles a este tipo de activos complejos.
¿Cuál es la proyección para el mercado en 2026?
Para el próximo periodo, V&V Bravo planea sostener su crecimiento con una tasa estimada entre el 10% y 15%. A pesar de los posibles escenarios electorales, la demanda en el mercado de construcción se mantiene activa, lo que ha impulsado a la empresa a continuar con la adquisición de terrenos estratégicos para futuros desarrollos.
«Queremos crecer con intención, no de manera desordenada», explica Izquierdo, subrayando que la prioridad será mantener la calidad operativa y los estándares de seguridad en cada frente de trabajo. Por el momento, la visión de la compañía excluye proyectos de infraestructura vial para concentrar sus recursos en edificaciones donde su propuesta tecnológica genere mayor diferenciación.










