En un paso decisivo hacia la modernización del sistema electoral peruano, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) ha confirmado que en las Elecciones Generales de 2026 ciertos grupos de ciudadanos podrán ejercer su derecho al voto de manera digital, con el fin de reducir barreras logísticas y garantizar una mayor participación.
La medida, establecida en la Resolución Jefatural N.° 000069-2025-JN/ONPE, permitirá el uso progresivo y voluntario de esta modalidad para sectores estratégicos y ciudadanos con condiciones que dificultan el desplazamiento físico a los centros de votación.
Entre los beneficiarios destacan:
Miembros activos de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional, tanto desplazados como no desplazados.
Ciudadanos peruanos residentes en el extranjero.
Personal médico, administrativo y asistencial de centros de salud públicos y privados.
Bomberos voluntarios y trabajadores del sistema penitenciario (INPE).
Servidores del JNE, Reniec y la ONPE.
Personas con discapacidad inscritas oficialmente en los registros del CONADIS.
Ciudadanos domiciliados en el Cercado de Lima, donde se instalará la primera mesa de sufragio digital.
Avance tecnológico con impacto social
El voto digital se emitirá mediante una plataforma segura que podrá ser accedida desde celulares, computadoras o tablets. Esta opción busca facilitar el ejercicio democrático, especialmente para quienes enfrentan dificultades de movilidad o viven fuera del país.
Para poder acceder, los electores deberán contar con un DNI electrónico con certificados digitales vigentes, así como con un lector o dispositivo compatible con la tecnología NFC. Además, deberán registrarse previamente en el sitio oficial votodigital.onpe.gob.pe durante el plazo que anunciará la ONPE.
Salud, tecnología y democracia
Este avance representa una oportunidad no solo para ampliar la cobertura electoral, sino también para proteger la salud y el bienestar de profesionales sanitarios, personas con discapacidad y trabajadores esenciales, quienes históricamente enfrentan dificultades para acudir a votar por la naturaleza de sus labores o condiciones personales.
Con este piloto, el Perú da un paso firme hacia una democracia más inclusiva, eficiente y adaptada a los retos contemporáneos, sin dejar de lado la integridad y seguridad del proceso electoral.










