La campaña de Año Nuevo representa una de las temporadas más intensas y breves para los pequeños negocios, ya que en pocos días se concentran decisiones de compra vinculadas a celebraciones, reuniones y consumo de último momento. En este escenario, una planificación adecuada puede marcar la diferencia entre capitalizar la alta demanda o dejar pasar oportunidades clave.
Roberto Percca, gerente de Desarrollo del Emprendedor de Mibanco, señala que el éxito en esta fecha no depende únicamente de ofrecer descuentos. “Es fundamental contar con un mensaje claro, una propuesta atractiva y un buen control financiero. En Año Nuevo el cliente decide rápido, por lo que el negocio debe estar listo para responder”, explica.
Entre las principales recomendaciones, el especialista destaca la importancia de construir una campaña con un concepto simple y alineado a la celebración, priorizando ofertas que faciliten la decisión de compra. Los combos, packs o servicios “listos para usar” ayudan a resolver necesidades inmediatas y generan mayor rotación que los productos individuales.
Asimismo, aconseja planificar cuidadosamente el stock y los costos, considerando que se trata de una campaña de corta duración. Comunicar de forma activa a través de canales como WhatsApp, redes sociales y el punto de venta físico, así como lanzar una novedad puntual o edición limitada, puede incentivar compras rápidas y diferenciar al negocio en un mercado altamente competitivo.










