El impacto de las pantallas en el descanso
Con el inicio del año escolar 2026, especialistas recomendaron a los padres regular el uso nocturno de celulares, tabletas y computadoras en niños y adolescentes. El empleo prolongado de dispositivos antes de dormir puede reducir las horas de descanso necesarias, generando cansancio, dificultad para concentrarse y menor atención durante las actividades del día.
Un hábito cada vez más común
El uso de redes sociales, videojuegos o chats hasta altas horas de la noche se ha vuelto frecuente entre menores. Esta práctica altera el ritmo natural del sueño y provoca que muchos duerman menos de lo recomendado, lo que puede ocasionar somnolencia, irritabilidad y problemas para mantener la concentración.
La importancia de establecer límites
Especialistas sugieren definir horarios claros para el uso de dispositivos electrónicos, idealmente hasta las 9 o 10 de la noche. También recomiendan que estos acuerdos se establezcan mediante el diálogo en el hogar y, si no se cumplen, retirar los dispositivos del dormitorio para evitar su uso durante la madrugada.
Dormir bien también es salud
Las horas de descanso varían según la edad: los niños necesitan entre 9 y 10 horas de sueño, mientras que los adolescentes requieren entre 8 y 10 horas. Mantener rutinas de descanso estables es fundamental para la salud física y mental, ya que dormir poco de forma constante puede afectar el desarrollo y el bienestar general.










