Estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional de Ingeniería volverá a poner al Perú en el radar de la innovación aeroespacial al participar, por cuarto año consecutivo, en la competencia internacional CanSat France, que se realizará en junio en Francia.
El equipo ha diseñado y construido un picosatélite, un dispositivo compacto y de bajo costo que integra múltiples módulos electrónicos capaces de trabajar de forma coordinada. Durante su descenso, el artefacto puede medir variables atmosféricas como presión, temperatura y humedad, mientras transmite datos en tiempo real.
Ingeniería en miniatura
Un picosatélite —del tamaño aproximado de un rollo de papel toalla— es lanzado mediante un dron o un globo estratosférico a determinada altura y, posteriormente, cae de manera controlada ejecutando una misión específica.
En esta edición del certamen, el reto consiste en desarrollar un sistema de observación de superficie. El dispositivo creado por los estudiantes medirá la topografía del terreno donde aterrizará, identificando las características del suelo y evaluando cuál sería el punto más adecuado para el descenso. El análisis considera distintos tipos de superficies y ondulaciones, lo que exige precisión en sensores y procesamiento de datos.
Experiencia y proyección internacional
La participación peruana no es nueva. En 2024 el equipo alcanzó el primer puesto y el año pasado obtuvo una mención honrosa, consolidando una trayectoria destacada en el ámbito aeroespacial universitario. Ahora, la meta es volver a posicionarse entre los mejores proyectos tecnológicos del certamen.
Más allá de la competencia, la iniciativa evidencia el avance en el desarrollo de tecnología espacial desde las aulas. El diseño de cargas útiles, la integración de sistemas electrónicos y la validación de datos en condiciones reales representan una experiencia clave para formar profesionales capaces de competir en escenarios internacionales.
El proyecto confirma que la innovación aeroespacial no es exclusiva de grandes agencias, sino que también puede gestarse en laboratorios universitarios con creatividad, rigor científico y trabajo colaborativo.










