Tras una pausa de cinco meses, la sonda espacial Voyager 1 de la NASA ha restablecido la transmisión de datos sobre sus sistemas de ingeniería a la Tierra, marcando un hito significativo en la exploración espacial. La nave, ubicada en los confines del cosmos, ha retomado la comunicación luego de enfrentar un fallo en uno de sus sistemas clave.
Desde su posición en el espacio, la Voyager 1, la nave más lejana de la humanidad, envía sus mensajes a la Tierra con un retraso de 22,5 horas, lo que subraya la extraordinaria distancia que ha recorrido desde su lanzamiento. Sin embargo, durante meses, los científicos y controladores de la misión perdieron la capacidad de recibir datos legibles de la sonda.
El problema se remonta al 14 de noviembre de 2023, cuando la Voyager 1 dejó de enviar datos científicos y de ingeniería comprensibles a pesar de seguir recibiendo órdenes y funcionar con normalidad. Después de meses de diagnóstico, el equipo de ingenieros del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en California identificó que un chip defectuoso en el subsistema de datos de vuelo (FDS) era el culpable del mal funcionamiento.
La solución no fue sencilla: el equipo enfrentó el desafío de reubicar y ajustar el código afectado en la memoria del FDS, ya que ninguna ubicación tenía suficiente capacidad para alojarlo por completo. Tras un meticuloso trabajo de reorganización y ajuste, finalmente lograron enviar con éxito el código responsable de empaquetar los datos de ingeniería a su nueva ubicación el 18 de abril.
La confirmación del éxito llegó el 20 de abril, cuando el equipo de vuelo recibió la señal de la Voyager 1, demostrando que la modificación había sido efectiva y permitiendo así la restauración de la comunicación con la sonda después de meses de interrupción.
El equipo continuará trabajando en las próximas semanas para reubicar y ajustar las partes restantes del software FDS afectadas por el fallo, incluyendo aquellas que transmiten datos científicos.
Aunque la Voyager 1 enfrentó este desafío, su gemela, la Voyager 2, continúa operando sin contratiempos. Lanzadas hace más de 46 años, estas naves espaciales han superado todas las expectativas y se mantienen como los objetos humanos más lejanos y longevos en el espacio. Antes de aventurarse en la exploración interestelar, ambas sondas realizaron impresionantes recorridos por el sistema solar exterior, revelando los secretos de planetas como Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno.
FOTO: AGENCIA ANDINA










