Con el inicio del nuevo año escolar en Perú, las instituciones educativas están llamadas a renovar sus estrategias pedagógicas y adaptarse a las demandas de una generación digital. En ese contexto, las pantallas interactivas han comenzado a consolidarse como una herramienta fundamental para transformar la experiencia en el aula. Su capacidad para combinar elementos visuales, colaborativos y tecnológicos redefine la relación entre docente, estudiante y contenido.
Alex Carlos, gerente regional de ventas para ViewSonic en Perú y Ecuador, comparte cinco recomendaciones clave para que los profesores aprovechen al máximo estas herramientas.
La primera es promover la interacción activa. Las pantallas interactivas permiten realizar actividades donde los alumnos pueden participar directamente, como arrastrar y soltar palabras, dibujar, o colaborar en tiempo real. Esta metodología estimula la creatividad y el pensamiento crítico, y transforma incluso los cuestionarios tradicionales en juegos motivadores.
En segundo lugar, se destaca la integración con plataformas en la nube. Los profesores pueden acceder a sus archivos desde servicios como Google Drive u OneDrive, facilitando la gestión de contenidos desde cualquier aula. Esta función ahorra tiempo, recursos y elimina la dependencia de dispositivos físicos.
Un tercer aspecto fundamental es el uso del “screen casting” o compartición de pantalla. Gracias a esta función, el contenido puede ser proyectado en los dispositivos de los estudiantes, garantizando mejor visión y mayor atención, especialmente para aquellos en las últimas filas. Además, promueve la participación en exposiciones grupales, facilitando que los equipos presenten desde sus propias tabletas o laptops.
La cuarta recomendación apunta a la multitarea. Las pantallas pueden dividirse para mostrar simultáneamente videos, gráficos o contenidos complementarios. Esta funcionalidad ayuda a conectar la teoría con la práctica, enriqueciendo la comprensión de los estudiantes.
Por último, está la personalización del entorno de enseñanza. Los docentes pueden adaptar la interfaz, usar plantillas temáticas y configurar accesos rápidos. También es posible ajustar el contraste y tamaño de letra para responder a necesidades específicas de alumnos con dificultades visuales o necesidades educativas especiales.
El uso de pantallas interactivas no solo moderniza la enseñanza, sino que empodera al docente al brindarle nuevas formas de conectar con sus estudiantes. En un entorno donde la tecnología es cada vez más relevante, estos dispositivos se posicionan como aliados esenciales del proceso educativo.
Esta campaña escolar se presenta como una oportunidad para que las instituciones educativas adopten herramientas que no solo mejoren la calidad de la enseñanza, sino que también inspiren a una nueva generación de estudiantes a aprender con entusiasmo, creatividad y sentido crítico.










