Una nueva generación de ciberataques está tomando fuerza en el escenario digital global: la Agentic AI. Según el reciente informe de Unit 42, la unidad de investigación de amenazas de Palo Alto Networks, los ciberdelincuentes han empezado a automatizar sus ofensivas usando inteligencia artificial autónoma, lo que representa una amenaza inédita para la seguridad organizacional.
A diferencia de la IA generativa, centrada en la creación de contenidos, la Agentic AI se basa en agentes autónomos que pueden aprender de sus errores, adaptarse al entorno, tomar decisiones y ejecutar diversas fases de un ataque sin intervención humana. Estos agentes pueden realizar inspecciones de sistemas, elaborar correos de phishing hiperpersonalizados, evadir controles, manipular conversaciones en tiempo real y borrar rastros digitales, operando de manera continua y con gran capacidad de adaptación.
En 2024, el 86% de los ataques provocaron detenciones operativas, daños reputacionales o pérdidas financieras. Pero en 2025, se proyecta que los ataques basados en Agentic AI eleven aún más el nivel de complejidad y autonomía. La amenaza ya no solo se mide en velocidad o alcance, sino en su capacidad de decidir, aprender y colaborar sin ser detectada.
Frente a esta realidad, Palo Alto Networks hace un llamado urgente a implementar plataformas de seguridad avanzadas, con monitoreo continuo y detección basada en IA. El concepto de plataformización, que permite a las empresas tener una visión centralizada de su entorno digital, se posiciona como clave ante amenazas cada vez más sofisticadas.
En Perú, donde sectores como salud, banca y servicios públicos avanzan en procesos de digitalización, la situación es especialmente delicada. La recomendación es invertir en soluciones integradas y arquitecturas como SASE (Secure Access Service Edge), que extienden la protección más allá del perímetro tradicional, y adoptar programas de concientización orientados a esta nueva generación de ataques.“El escenario ha cambiado: ya no basta con detectar. Hay que anticiparse, automatizar la defensa y evolucionar al mismo ritmo que la amenaza”, concluye el informe de Unit 42.










