La segunda vuelta presidencial entra en su tramo más decisivo. A once días de la jornada electoral del 7 de junio, la ONPE ya alcanzó el 99.383 % de actas contabilizadas, con lo que el conteo oficial se acerca al cierre total y consolida, por ahora, la ventaja de Keiko Fujimori sobre Roberto Sánchez.
Según la actualización oficial difundida la mañana del 18 de junio, la candidata de Fuerza Popular registra 9’157,631 votos, equivalentes al 50.107 % de los votos válidos. En tanto, el postulante de Juntos por el Perú suma 9’118,516 votos, es decir, 49.893 %. La diferencia entre ambos asciende a 39,115 votos.
El dato confirma que Fujimori ha logrado ampliar su ventaja en los últimos días, luego de una contienda marcada por márgenes mínimos y por un conteo que avanzó con extrema lentitud debido al peso de las actas observadas. Reuters informó este mismo 18 de junio que, con 99.38 % de los votos contados, la candidata aparecía encaminada a la presidencia con una distancia que empezaba a tomar más forma, aunque todavía sin proclamación oficial.
De acuerdo con el balance del proceso, la ONPE ha contabilizado 92,194 actas de un total de 92,766, mientras 572 actas permanecen en proceso de envío al Jurado Electoral Especial (JEE). No se reportan actas pendientes, lo que significa que el tramo final del escrutinio dependerá de la resolución de los documentos observados por la justicia electoral.
Ese punto es clave. Aunque el procesamiento técnico de las actas está prácticamente concluido, el cierre definitivo todavía requiere que se resuelvan las observaciones y revisiones en curso. Por eso, el resultado oficial aún no puede considerarse proclamado. Reuters explicó que los votos restantes provienen sobre todo de Lima y del extranjero, zonas donde Fujimori viene mostrando un mejor desempeño.
La magnitud del proceso también da una idea del peso político de esta segunda vuelta. Más de 27 millones de peruanos estuvieron habilitados para votar y para ello se instalaron más de 92 mil mesas de sufragio en todo el país, además de cerca de 2 mil mesas en distintas ciudades del exterior. Esa estructura convierte a cada fase del escrutinio en una operación de gran escala, especialmente cuando la diferencia entre candidatos es reducida.









