La nutricionista Pierina Papadopulos advirtió que la obesidad y el sobrepeso en el Perú son consecuencia directa de los malos hábitos alimentarios, el sedentarismo y el consumo frecuente de alimentos ultraprocesados, lo que ha convertido este problema en una de las principales causas de enfermedad y muerte en el mundo.
“En el país, la mayoría de personas no come mal por falta de recursos, sino por falta de educación alimentaria. Comen lo que es más fácil conseguir: comida chatarra y productos ultraprocesados”, señaló la especialista. Entre los componentes más comunes en estos productos mencionó la tartrazina, un colorante derivado del petróleo presente en golosinas, bebidas y snacks industriales.
Papadopulos explicó que los hábitos se adquieren desde la infancia y que el entorno cultural refuerza conductas poco saludables. “Todo se celebra con comida, todo gira en torno a la comida. Si no aprendemos a cambiar la relación con ella, los problemas de salud seguirán aumentando”, enfatizó.
Riesgos y mitos sobre las cirugías para perder peso
Durante la pandemia, muchas personas con obesidad recurrieron al bypass gástrico como solución rápida. Sin embargo, la especialista recordó que este tipo de intervenciones implican riesgos y no resuelven el problema de fondo.
“Un doctor puede cambiar tu cuerpo, pero no tu mente ni tus hábitos. La obesidad es una enfermedad compleja, ligada al comportamiento, la ansiedad y la educación emocional”, sostuvo.
Papadopulos indicó que es necesario abordar el sobrepeso desde un enfoque integral que combine nutrición, salud mental y actividad física. Recomendó incorporar rutinas diarias simples, como levantarse temprano o practicar natación en la mañana, como una forma de disciplina y autocuidado. “Entrenar a las cinco de la mañana no es solo hacer ejercicio, es entrenar la mente para tener acción”, puntualizó.
Educación alimentaria y rol del Estado
La nutricionista insistió en la necesidad de que el Estado implemente programas de educación nutricional y prevención, especialmente desde las escuelas. “El gobierno debe culturizar a la población sobre nutrición. Estar informados puede salvar vidas, porque la obesidad ya ocupa el quinto lugar entre las causas de mortalidad en el mundo”, afirmó.
Además, subrayó que las campañas deben ir más allá de los mensajes publicitarios y enfocarse en generar hábitos sostenibles, fomentando el consumo de alimentos naturales y locales.
Inteligencia artificial y salud: una advertencia
Papadopulos también alertó sobre el uso creciente de la inteligencia artificial para elaborar dietas o planes de pérdida de peso sin supervisión médica. “Hoy los jóvenes consultan a la IA para todo, pero la nutrición no puede dejarse en manos de algoritmos. Cada cuerpo es distinto y necesita un acompañamiento profesional”, señaló. En ese sentido, recomendó acudir siempre a especialistas acreditados y desconfiar de las soluciones rápidas o de las dietas virales que circulan en redes sociales.
Cambiar la mente para cambiar el cuerpo
Finalmente, la nutricionista reiteró que la verdadera transformación parte del cambio de mentalidad. “No se trata de comer menos, sino de comer mejor y moverse más. La clave está en reeducar a la mente”, dijo.
Concluyó recordando que la obesidad es una enfermedad prevenible y que su combate depende de la constancia, la educación y la responsabilidad individual y colectiva. “La salud no se improvisa; se entrena todos los días”, concluyó










