Más de 61 mil habitantes de centros poblados y zonas rurales de la región Cusco acceden durante este año a servicios públicos gracias a 64 Tambos ubicados en áreas de difícil acceso. Estas plataformas articulan la atención de entidades públicas y privadas y permiten acercar servicios sociales, económicos y productivos a cerca de 1,800 comunidades. La gestión forma parte de las acciones impulsadas por la titular del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social, Lesly Shica.
En lo que va del año, se han registrado más de 297 mil atenciones en salud, educación, productividad, inclusión financiera y trámites básicos. La estrategia se orienta a fortalecer el desarrollo social y mejorar el acceso a servicios en territorios donde la distancia geográfica limita la presencia del Estado.
Servicios esenciales para cerrar brechas
Los Tambos funcionan como puntos de articulación para servicios de salud, campañas contra la anemia, controles médicos y entrega de medicamentos. Las coordinaciones permiten que profesionales de enfermería, obstetricia, medicina general, odontología y laboratorio atiendan directamente a las comunidades.
Como parte del trabajo preventivo, se realizan sesiones de orientación sobre anemia, alimentación saludable y cuidado infantil. Asimismo, se promueve el consumo de alimentos ricos en hierro y se desarrollan actividades de vigilancia comunitaria.
Trámites y acceso a servicios sociales
Los gestores de los Tambos realizan un diagnóstico en cada localidad y apoyan a los ciudadanos en trámites esenciales como:
- Actualización del Documento Nacional de Identidad (DNI).
- Afiliación al Seguro Integral de Salud (SIS).
- Actualización del nivel socioeconómico de los hogares.
Estos procedimientos son necesarios para acceder a programas sociales, subsidios o servicios de salud. La posibilidad de realizarlos en el propio territorio evita desplazamientos largos y reduce tiempos de espera.
Impulso a capacidades productivas
En el ámbito productivo, los agricultores y ganaderos reciben capacitaciones para mejorar cultivos y fortalecer la crianza de ganado vacuno, aves y cuyes. Esta asistencia se complementa con la entrega de kits de semillas, herramientas básicas, insumos veterinarios y orientación sobre sanidad animal.
Además, se coordinan créditos agrarios orientados a iniciar emprendimientos rurales o mejorar parcelas de cultivo. Estas acciones buscan fortalecer capacidades locales y ampliar oportunidades económicas en zonas altoandinas.
Reforzamiento educativo y orientación para becas
Los Tambos también cumplen un rol educativo. En estas plataformas, los estudiantes acceden a espacios de reforzamiento escolar y reciben información para postular a becas de estudios técnicos o universitarios.
Este año, 671 jóvenes fueron declarados aptos para postular al examen de preselección de Beca 18 luego de recibir acompañamiento durante el proceso de inscripción y orientación sobre requisitos. El apoyo busca reducir brechas educativas y brindar alternativas para que estudiantes de zonas rurales continúen estudios superiores.
Articulación intersectorial para el desarrollo rural
Las acciones desarrolladas en la región Cusco incluyen la participación de diversos sectores que coordinan intervenciones en salud, educación, identidad, servicios financieros y productividad. Las plataformas facilitan esta articulación a través de espacios físicos acondicionados y personal que orienta a las comunidades.
La meta anual es brindar más de 439 mil atenciones a 81 mil personas en la región. Los Tambos se ubican entre los 1,000 y 3,700 metros sobre el nivel del mar, lo que permite atender a poblaciones dispersas en distintas geografías.
Un modelo de acceso cercano
La estrategia implementada busca consolidarse como un modelo de acercamiento directo del Estado hacia poblaciones rurales. La capacidad de coordinar campañas, trámites y servicios en un solo espacio reduce barreras geográficas y facilita el acceso de las comunidades a intervenciones multisectoriales.










