Madres rurales de Ayacucho y Apurímac transforman sus vidas con apoyo de DreamBuilder
En las zonas más alejadas de Ayacucho y Apurímac, cuatro madres han logrado fortalecer sus capacidades económicas mediante el impulso formativo brindado por el Programa Nacional PAIS del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social y el programa DreamBuilder. Vilma, Alexia, Ruth y Elizabeth forman parte del grupo de más de 380 personas capacitadas por la empresa privada en los Tambos estatales. Esta preparación les permitió diseñar planes de negocio sólidos y participar en un concurso de capital semilla orientado a mejorar su calidad de vida y abrirse paso en nuevos mercados regionales.
¿Cómo benefició el programa a las emprendedoras de Ayacucho?
En los distritos de Acocro y Chiara, la iniciativa permitió potenciar negocios locales con equipamiento directo. Vilma, responsable de “Vilmita Confección con Ternura”, adquirió mesas, telas e hilos para optimizar su taller de corte y confección de trajes para comparsas. Por otro lado, Alexia impulsó su emprendimiento de repostería “Fuentes de Dulzura” tras ganar materiales de DreamBuilder. Con la compra de batidoras, licuadoras y diversos utensilios, la madre ayacuchana hoy busca asegurar el bienestar de su pequeña hija a través de la venta de kekes y dulces.
¿Qué logros alcanzaron las madres rurales en Apurímac?
Las comunidades aledañas a los Tambos de Andahuaylas y Chincheros también registraron avances significativos en sus proyectos productivos. Ruth Sarmiento, fundadora de “Tejidos Maravillas”, recibió lana de colores y mobiliario ergonómico para elaborar artesanías, chalinas y ropones que ya comercializa en ferias distritales. Es más, hasta la producción de miel de abeja dio un salto cualitativo gracias al apoyo de DreamBuilder. Elizabeth Palacios implementó una planta de procesamiento artesanal que incluye ambientes especializados para el filtrado, envasado y etiquetado de su producto.
¿Cuál es el impacto del trabajo articulado entre el Estado y la minera?
La alianza estratégica entre el Programa PAIS y la minera Cerro Verde reconfirma que la cooperación pública y privada propicia cambios tangibles en zonas de difícil acceso. No es que se trate solo de una capacitación teórica, sino de un acceso real a herramientas que facilitan el crecimiento sostenible de las iniciativas locales. Tanto el Programa PAIS como DreamBuilder coinciden en que el fortalecimiento del talento local es la vía fundamental para construir un futuro exitoso en el entorno rural peruano.
Esta colaboración reafirma el compromiso de ambas entidades con la inclusión social y económica, permitiendo que las madres emprendedoras no únicamente inicien un negocio, sino que también lo hagan crecer con estándares competitivos. La articulación a través de los Tambos del Midis continúa siendo el eje para llevar estas oportunidades formativas a los rincones más alejados del país.










