Más de 1,300 turistas nacionales y extranjeros fueron evacuados en “trenes humanitarios” desde Machu Picchu Pueblo hasta Ollantaytambo, tras quedar varados por las protestas en la zona. Los visitantes vulnerables —niños, gestantes, adultos mayores y personas con discapacidad— fueron trasladados primero, para luego continuar en buses hacia la ciudad del Cusco.
El general PNP Julio Becerra, jefe de la Región Policial del Cusco, informó que aún permanecen alrededor de 200 turistas en Machu Picchu Pueblo, quienes podrían ser evacuados también por la vía de Hidroeléctrica.
Durante los enfrentamientos entre manifestantes y la Policía en Qoriwayrachina, 15 personas resultaron heridas, entre civiles y agentes. Mientras tanto, las operaciones ferroviarias siguen suspendidas.










