Ante el riesgo de deslizamientos provocados por las próximas lluvias intensas, diez quebradas de Lima contarán con un sistema de contención diseñado para reducir el impacto de los huaicos y proteger a las poblaciones cercanas. La medida contempla la instalación de 12 geomallas capaces de retener grandes cantidades de rocas y otros materiales sólidos.
Hasta el momento, cinco de estas estructuras ya fueron colocadas, mientras que las siete restantes se instalarán durante las próximas semanas. Estos sistemas buscan disminuir la fuerza con la que los materiales descienden por las quebradas y evitar que alcancen las zonas habitadas.
Barreras para contener rocas y sedimentos
Las geomallas son estructuras de protección que permiten retener los materiales sólidos movilizados por los deslizamientos. Cada una tiene capacidad para soportar al menos 300 toneladas de residuos, lo que las convierte en una medida preventiva frente a posibles huaicos asociados a las precipitaciones.
Su instalación cobra especial importancia en las quebradas donde las lluvias pueden generar desplazamientos de rocas y sedimentos, poniendo en peligro tanto a las viviendas como a la infraestructura ubicada en las zonas bajas.
Monitoreo ante el riesgo de lluvias intensas
La prevención también contempla una vigilancia permanente de las condiciones climáticas en Lima, debido a la posibilidad de precipitaciones de fuerte intensidad relacionadas con el fenómeno El Niño.
Estas acciones buscan anticipar posibles emergencias y reducir los daños que los eventos naturales podrían ocasionar en la población y en la infraestructura pública y privada.








