La franquicia educativa japonesa Kumon anunció un plan de expansión sostenido en el Perú que busca alcanzar 100 centros educativos en los próximos años, consolidando su modelo de microfranquicias como una alternativa accesible para emprendedores con vocación educativa. Con más de cuatro décadas de presencia en el país y operaciones en siete países de la región, la compañía apuesta por descentralizar su oferta y fortalecer su impacto social fuera de Lima.
El método, basado en el aprendizaje individualizado y progresivo, complementa la educación escolar a través de programas en Matemáticas, Lengua e Inglés. Su enfoque está diseñado para fomentar la autonomía, la concentración y la confianza de los estudiantes, promoviendo un aprendizaje sostenido y adaptado al ritmo de cada niño.
Un modelo que combina educación y emprendimiento
“Perú es uno de los países donde más crece la marca en Sudamérica. Cada año más familias apuestan por un método que enseña a aprender por sí mismos, y más emprendedores encuentran en la educación un modelo de negocio estable y con propósito”, explicó Piero Muraro, director de Kumon Sudamérica.
El plan de expansión busca ampliar la red de centros a través de microfranquicias educativas, con inversiones iniciales que oscilan entre S/50,000 y S/70,000. Este esquema facilita el acceso a emprendedores que desean abrir su propio centro con acompañamiento técnico y pedagógico, manteniendo los estándares internacionales de la marca.
Kumon ofrece una rentabilidad promedio del 25% a partir del tercer año de operación y un punto de equilibrio que suele alcanzarse entre los 12 y 18 meses, gracias a la estabilidad de la demanda educativa y al prestigio del método. La compañía destaca que el perfil ideal del franquiciado combina liderazgo, vocación de servicio y compromiso social.
Liderazgo femenino en el modelo Kumon
En el Perú, alrededor del 80% de los franquiciados son mujeres entre 25 y 50 años, muchas de ellas madres o profesionales que buscan independencia económica. Este rasgo ha convertido al modelo en una vía de empoderamiento femenino, al permitir que las emprendedoras combinen desarrollo profesional con impacto educativo.
El modelo de microfranquicia no solo genera oportunidades de negocio, sino que promueve un ecosistema de educación con propósito, donde cada centro se convierte en un espacio para fortalecer competencias cognitivas y emocionales en niños y adolescentes.
Educación que forma autonomía y pensamiento lógico
El método Kumon parte de un principio esencial: cada alumno avanza a su propio ritmo, desarrollando la confianza y la disciplina necesarias para aprender de manera autónoma. El proceso de enseñanza enfatiza la comprensión lectora, el razonamiento lógico y la resolución de problemas, pilares que se traducen en una mejora sostenida del rendimiento escolar.
A través de sus tres programas —Matemáticas, Lengua e Inglés—, la red educativa busca formar estudiantes resilientes y analíticos, capaces de afrontar los retos del entorno académico y social. La metodología ha demostrado resultados consistentes en la mejora del rendimiento escolar y la reducción de brechas de aprendizaje en contextos urbanos y rurales.
Expansión con impacto social
El crecimiento proyectado en el país responde a una estrategia regional de fortalecimiento de la red de franquicias, orientada a ampliar el acceso a una educación de calidad en zonas con menor oferta educativa privada. Kumon busca nuevos aliados con vocación educativa y visión de impacto social, dispuestos a invertir en un negocio que transforma vidas.
El objetivo es claro: descentralizar la educación de refuerzo, llevar el método a más regiones y continuar formando generaciones de estudiantes autónomos que aprendan a pensar, analizar y superarse a sí mismos.










