La campaña “Un millón de árboles” en el Santuario Histórico de Machu Picchu, busca restaurar áreas afectadas y fortalecer la conservación de este espacio natural.
La iniciativa impulsa la siembra y cuidado de especies nativas, contribuyendo a la recuperación de la cobertura vegetal y la protección del entorno.
Enfoque en especies nativas
El proceso contempla especies como aliso, queuña, chachacomo, tara y sauco, seleccionadas por su capacidad para mejorar la calidad del suelo, retener agua y restaurar hábitats.
Estas especies también ayudan a reforzar la resiliencia de los ecosistemas frente a los efectos del cambio climático.
Intervención en zonas degradadas
La campaña prioriza áreas impactadas por incendios forestales, pérdida de vegetación y degradación de suelos, problemáticas que afectan la estabilidad del ecosistema.
La reforestación permitirá recuperar funciones ecológicas clave y reducir la vulnerabilidad ambiental en el santuario.
Soluciones basadas en la naturaleza
Esta iniciativa forma parte de una estrategia que promueve soluciones basadas en la naturaleza, integrando conservación y sostenibilidad.
Además, busca incentivar la participación ciudadana en la protección del patrimonio natural.
Se espera que la campaña contribuya a preservar la biodiversidad y mantener servicios ecosistémicos esenciales como la regulación hídrica y la captura de carbono.
De esta manera, se fortalece la sostenibilidad del santuario y su capacidad de adaptación frente a futuros desafíos ambientales.










