La inteligencia artificial china atraviesa un momento de fuerte dinamismo desde la irrupción de DeepSeek, la startup que en 2025 cambió el tablero global al presentar un modelo de IA generativa competitivo y de menor costo, en un contexto marcado por la rivalidad tecnológica con Estados Unidos y las restricciones a chips avanzados.
DeepSeek: del “casi cierre” a la influencia global
El “efecto DeepSeek” no solo elevó el perfil de la IA desarrollada en China: también reforzó la confianza de emprendedores e inversionistas locales, acelerando rondas de financiamiento y el interés por startups del sector. En paralelo, mediciones de tráfico web atribuidas a Similarweb sitúan a DeepSeek con alrededor del 4% del mercado de chatbots, frente al liderazgo de ChatGPT y el crecimiento de Gemini.
Un mercado interno gigantesco: más de 500 millones de usuarios
El impulso no se limita al “hype” internacional. El China Internet Network Information Center (CNNIC) reportó que China alcanzó 515 millones de usuarios de IA generativa hacia junio de 2025, una cifra que dimensiona el tamaño del mercado doméstico y su capacidad para sostener productos de gran escala.
Código abierto, precios y restricciones: una combinación explosiva
La presión por el acceso a hardware de alto rendimiento (con exportaciones de chips restringidas) empuja a muchas firmas chinas a apostar por modelos más eficientes y, en varios casos, por estrategias de código abierto, que facilitan adopción entre desarrolladores y empresas, especialmente en mercados sensibles al costo.
Inversión al alza y nuevos protagonistas
El renovado apetito inversor también se refleja en el mercado financiero: Zhipu AI y MiniMax han concentrado atención internacional tras sus movimientos en Hong Kong, en medio del entusiasmo por la IA y la carrera por capital para investigación y expansión.
El reto: confianza, rentabilidad y privacidad
Aunque el avance es evidente, analistas señalan que la consolidación fuera de China enfrenta desafíos: confianza del usuario, percepciones sobre privacidad y el camino hacia la rentabilidad, en un sector donde la euforia inversora convive con temores de burbuja.
Con todo, el escenario es claro: la IA china está en plena ebullición y DeepSeek ya funciona como catalizador de una nueva etapa, donde la escala del mercado interno, el empuje del código abierto y la competencia global marcan el ritmo de la innovación.










