FENPETROL solicita el retiro de ProInversión de la conducción de Petroperú por falta de resultados concretos
La Federación Nacional de Trabajadores Petroleros, Energía y Afines del Perú (FENPETROL) solicitó formalmente al Gobierno del presidente José Balcázar finalizar la participación de ProInversión en la conducción de la empresa estatal Petroperú. La organización gremial demanda la derogatoria inmediata de los Decretos de Urgencia N.° 010-2025 y N.° 003-2026 al considerar que, tras seis meses de vigencia del esquema de reorganización patrimonial, no existen avances que justifiquen la permanencia de dicha entidad en la administración.
Aparte de cuestionar la falta de logros tangibles, el sindicato sostiene que el restablecimiento financiero de la petrolera responde de forma exclusiva al desempeño operativo y al esfuerzo de su planta técnica. En el entorno de la seguridad energética nacional, esta controversia surge justo cuando se ha cumplido la mitad del período previsto para las medidas extraordinarias dictadas por el Ejecutivo.
¿Cuáles son las razones del gremio para exigir la salida de ProInversión?
El argumento central de los trabajadores petroleros radica en que las prerrogativas otorgadas a la entidad promotora —que incluyen representación en el Directorio, participación en la Junta General de Accionistas y la estructuración del financiamiento internacional— no han generado un fortalecimiento real. «Después de medio año, ProInversión no puede exhibir un solo resultado concreto que haya fortalecido patrimonialmente a Petroperú o mejorado su situación financiera. La recuperación que hoy comienza a mostrar la empresa responde al esfuerzo de sus trabajadores y de su plana técnica», afirmó Rafael Noblecilla Escobedo, secretario general de FENPETROL.
Tanto las utilidades netas de US$ 208,4 millones como el EBITDA de US$ 395 millones reportados durante el primer cuatrimestre de 2026 desvirtúan, según el gremio, que la mejora sea consecuencia de la intervención externa. Los estados financieros oficiales atribuyen este balance a la optimización de costos, márgenes comerciales favorables y una mayor eficiencia operativa interna.
¿Qué rol estratégico cumplió la petrolera estatal durante la crisis de Camisea?
La capacidad logística de la compañía pública quedó en evidencia en marzo de 2026, a raíz de la deflagración registrada en el sistema de transporte de gas de Camisea. Mientras el parque termoeléctrico del país enfrentaba severas restricciones debido a la reducción temporal del suministro de gas natural, la infraestructura de refinación garantizó el abastecimiento oportuno de diésel y otros combustibles líquidos. Para la federación, esta respuesta técnica evitó un desabastecimiento eléctrico generalizado en el territorio nacional.
Aparte de mitigar emergencias nacionales, la operatividad regular de la firma incluye actividades de soporte directo al Estado, como el abastecimiento del avión presidencial durante los 26 viajes oficiales realizados por el mandatario José Balcázar. FENPETROL advierte que estas funciones de soberanía se perderían si la empresa fuera privatizada o si redujera significativamente su participación en el mercado local.
¿Cuáles son los cuestionamientos legales y las demandas para el próximo Gobierno?
El modelo corporativo impuesto por el Decreto de Urgencia N.° 010-2025 también afronta un proceso de control de constitucionalidad. El Tribunal Constitucional admitió a trámite una demanda de inconstitucionalidad presentada por la Defensoría del Pueblo, la cual plantea que la norma excedió las facultades del Ejecutivo al alterar la estructura de una empresa pública sin acreditar la extraordinaria y urgente necesidad exigida por la Constitución.
Con miras al cambio de mando, FENPETROL exhortó a la presidenta electa, Keiko Fujimori Higuchi, a respaldar la concreción de un financiamiento de hasta US$ 2.000 millones proveniente de un fondo de inversión norteamericano. Esta inyección de capital, amparada en el Decreto de Urgencia N.° 003-2026, tiene como finalidad reperfilar la deuda y asegurar la sostenibilidad institucional ante contingencias climáticas como el anunciado fenómeno de El Niño.
«Petroperú necesita estabilidad, fortalecimiento patrimonial y una gestión técnica. La seguridad energética del Perú no puede depender exclusivamente del mercado. Fortalecer Petroperú es fortalecer la soberanía energética y el desarrollo nacional», concluyó Rafael Noblecilla Escobedo.









