España comienza a retomar la normalidad tras el apagón eléctrico más grave de su historia reciente. A las 2:50 de la madrugada, el país ya había restablecido el 82,4 % de la demanda eléctrica en las comunidades peninsulares afectadas, según informó Red Eléctrica a través de la red social X. Además, el 99,11 % de los parques de subestaciones de la red de transporte ya están operativos.
El corte de energía, que se produjo a las 12:33 del lunes por la “desaparición súbita” de 15 gigavatios de potencia —el 60 % del suministro en ese momento—, impactó gravemente a casi todo el territorio nacional. Aunque aún no se ha determinado la causa exacta, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aseguró que no se descarta ninguna hipótesis y que las investigaciones continúan.
“El suceso es absolutamente excepcional”, declaró Sánchez, quien también adelantó que espera una recuperación total del servicio este martes.
Emergencia nacional y parálisis del transporte
El apagón provocó la declaración de emergencia de interés nacional en al menos ocho comunidades autónomas. Entre los sectores más afectados se encuentra el ferroviario: Adif suspendió todos los servicios, incluidos los de compañías privadas, mientras que los trenes de Cercanías y metros en las principales ciudades quedaron paralizados.
Unos 35.000 pasajeros quedaron atrapados en convoyes y muchos fueron evacuados. Varias estaciones permanecieron abiertas toda la noche para alojar a los viajeros. En contraste, el transporte aéreo y portuario registró menos afectaciones, con solo 300 vuelos cancelados de los 6.000 programados.
En cuanto a la atención sanitaria, los hospitales activaron planes de contingencia, operando con grupos electrógenos de larga autonomía. Aunque algunas cirugías y consultas fueron aplazadas preventivamente, los servicios de urgencia funcionaron sin mayores contratiempos.
Consejo de Seguridad Nacional en sesión
La magnitud del incidente ha llevado al rey Felipe VI a presidir esta mañana una sesión del Consejo de Seguridad Nacional en el Palacio de la Moncloa, donde se evaluarán los efectos del apagón y las medidas de respuesta adoptadas.
A la espera de que se esclarezcan los motivos de la interrupción masiva, el suceso ha puesto en el centro del debate la vulnerabilidad del sistema energético y la necesidad de fortalecer los protocolos ante eventuales contingencias de gran escala.










