El financiamiento participativo, conocido globalmente como crowdfunding, está transformando la manera en que los peruanos invierten. Esta modalidad conecta a múltiples inversionistas con empresas y proyectos que requieren liquidez, ofreciendo retornos superiores a los del sistema financiero tradicional y aportando un componente de impacto social.
En el país, la fintech Inversiones.io se ha consolidado como una de las principales plataformas en este sector. Regulada por la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV), ha desarrollado un esquema que permite canalizar recursos hacia la construcción de vivienda social. Según su CEO, Simón Vacher, la plataforma mantiene un default histórico menor al 2% y alcanza retornos anuales que superan el 20%, cifras que la colocan como una alternativa atractiva frente a los instrumentos financieros convencionales.
El modelo implementado por Inversiones.io se basa en dos pilares. El primero es un esquema financiero innovador que articula al Fondo MiVivienda, a las entidades financieras que administran los bonos y a la propia plataforma. Este diseño permite adelantar hasta un 70% del Bono MiVivienda como fuente de pago y garantía de los préstamos otorgados, respaldados además con avales y cheques de resguardo. El segundo pilar es la seguridad: la plataforma ha sido auditada por Ernst & Young en ciberseguridad y protección de datos, y opera bajo la supervisión permanente del regulador.
El potencial de este modelo se explica en el contexto de un déficit habitacional que supera los dos millones de hogares. La demanda estructural de vivienda se sostiene desde hace más de dos décadas a través del programa Techo Propio y abre un espacio de inversión descorrelacionado de la coyuntura política o de la volatilidad internacional.
Entre los beneficios para los inversionistas destacan:
- Modalidad de pago: los préstamos se estructuran como bullet loan, en los que los promotores pagan intereses de manera mensual y devuelven el capital al finalizar el plazo, lo que facilita la liquidez durante la construcción.
- Accesibilidad: no se requieren grandes capitales, lo que permite que pequeños inversionistas participen en proyectos inmobiliarios antes reservados a actores institucionales.
- Impacto social: al financiar vivienda formal, se contribuye directamente a reducir la brecha habitacional y a mejorar la calidad de vida de miles de familias.
“Desde inicios del 2024 hemos financiado más de S/ 80 millones en proyectos de vivienda social y hoy movilizamos más de S/ 8 millones mensuales. Contamos con más de 1,400 inversionistas activos y una comunidad que supera las 5,000 personas, lo que refleja la creciente participación ciudadana en este modelo”, destacó Vacher.
El crecimiento del financiamiento participativo en Perú revela cómo la digitalización y la regulación están abriendo nuevas oportunidades de inversión ciudadana. Al unir propósito y rentabilidad, el crowdfunding aplicado a vivienda social se perfila como un mecanismo capaz de beneficiar tanto a inversionistas como a comunidades, fortaleciendo la inclusión financiera y el desarrollo del país.










