Un reciente estudio internacional, que incluyó a empresas en Perú, identificó que el 45% de las organizaciones encuestadas planea introducir o ampliar el uso del arrendamiento de flotas corporativas. Esta tendencia responde a la necesidad de liberar capital, optimizar recursos financieros y delegar la gestión operativa de los vehículos a especialistas.
El Barómetro de Flotas y Movilidad, elaborado por Arval Mobility Observatory en conjunto con Ipsos, indica que las compañías peruanas suelen mantener sus unidades alrededor de cinco años, un plazo en el que los costos de mantenimiento, depreciación y administración se vuelven significativos. El arrendamiento ofrece alternativas como el rentback, un esquema en el que la empresa vende su flota a un operador de leasing para luego arrendarla nuevamente por un plazo de 12 a 60 meses. Esto permite obtener liquidez inmediata y simplificar la logística de gestión.
De acuerdo con Héctor Flores, director comercial de Arval Perú, las razones económicas son el principal motor de esta decisión. “Al dejar de invertir en la compra directa de vehículos no solo sueltan la carga operativa, sino que liberan capital, ganan liquidez y flexibilidad financiera. Optar por un esquema de arrendamiento crea transparencia y se gana operaciones más ágiles, seguras y controladas”, explicó.
¿Qué se pierde y qué se gana?
Cuando una empresa decide no ser propietaria de su flota, la percepción inicial es de pérdida: activos tangibles, control y valor. Sin embargo, lo que realmente se reduce es la carga de la depreciación, los costos imprevistos de mantenimiento y el impacto en las líneas de crédito. Lo que se gana es solvencia, capacidad de adaptación y mayor control presupuestario.
Entre los beneficios más destacados están:
- Inyección de capital inmediato: el rentback genera liquidez libre de condiciones, que puede reinvertirse en el negocio.
- Recuperación de inversión inicial: la venta de flotas existentes se traduce en recursos disponibles sin comprometer la operación.
- Simplificación administrativa: todos los gastos se concentran en un pago mensual, lo que facilita la planificación financiera.
- Flexibilidad operativa: se accede a servicios de mantenimiento, asistencia, telemetría, seguros y gestión documental incluidos en el contrato.
Una tendencia regional
El Global Fleet Survey 2023 revela que el 77% de las compañías en Latinoamérica ya prefiere alquilar vehículos en lugar de comprarlos. En sectores como la minería, el renting ha permitido ensayar nuevas tecnologías, como la transición hacia vehículos eléctricos, sin asumir riesgos elevados. En un caso documentado, esta estrategia permitió ahorros diarios de hasta 17 dólares por unidad, validando la conveniencia de la decisión.
Este enfoque no implica solo eficiencia financiera. También permite a las empresas responder de forma más ágil a los cambios en el mercado, experimentar con tecnologías emergentes y mejorar la seguridad y sostenibilidad de sus operaciones.










