Estudiantes de la Universidad Nacional del Santa, en la región Áncash, desarrollaron un pesticida biotecnológico elaborado a partir de microorganismos obtenidos de residuos de la industria pesquera y de la caña de azúcar. La propuesta busca ofrecer una alternativa más sostenible para el control de plagas agrícolas.
El producto, denominado S.H.I.E.L.D. (Soluciones Holísticas de Innovación para un Ecosistema Limpio y Duradero), fue diseñado para actuar de forma selectiva sobre los organismos que afectan los cultivos, reduciendo el impacto negativo sobre las plantas y el entorno.
Un pesticida selectivo y más sostenible
A diferencia de los pesticidas convencionales, la formulación desarrollada concentra su acción en los insectos y organismos que dañan los cultivos, evitando afectar el crecimiento normal de las plantas. Este enfoque permite un manejo fitosanitario más preciso y con menor impacto ambiental.
La solución puede utilizarse tanto de forma preventiva como para el tratamiento de plagas en cultivos relevantes para la agricultura y la agroexportación, entre ellos arándanos, tomate, espárrago y maíz.
Resultados en pruebas de campo
La eficacia del producto fue evaluada en ensayos realizados en cultivos de tomate y maíz en el sector de Vinzos, dentro del valle del Santa. De acuerdo con los resultados obtenidos por el equipo investigador, el pesticida alcanzó una efectividad cercana al 97 % en el control de plagas.
Otro aspecto destacado es su rendimiento: un kilogramo del producto puede cubrir hasta cinco hectáreas, dependiendo del nivel de infestación, lo que representaría una reducción significativa en los costos para los agricultores frente a los pesticidas tradicionales.
Economía circular en la agricultura
El proyecto aprovecha residuos generados por dos actividades productivas importantes en la costa de Áncash: la industria de la harina de pescado y el cultivo de caña de azúcar. Este enfoque promueve la reutilización de subproductos industriales para desarrollar soluciones ambientales aplicadas a la agricultura.
La iniciativa busca contribuir a un modelo agrícola más sostenible, en el que la innovación biotecnológica permita reducir el uso de químicos convencionales y mejorar la eficiencia en el manejo de plagas en los campos del país.










