Roma se convierte en el centro del mundo católico con el inicio del cónclave para elegir al nuevo papa, tras el fallecimiento de Francisco el 21 de abril. Un total de 133 cardenales de 71 países se ha encerrado en la Capilla Sixtina para elegir al próximo líder de la Iglesia Católica.
Entre los posibles sucesores destacan Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, y el filipino Luis Antonio Tagle. Esta tarde, entre las 18:00 y las 19:00 horas, se espera la primera fumata, que podría dar pistas sobre el perfil del futuro pontífice.
El cónclave, marcado por la tradición
Antes de cerrar las puertas de la Capilla Sixtina, los cardenales participaron en la misa «Pro Eligendo Pontifice» en la basílica de San Pedro. Tras procesionar hasta la Capilla Paulina y entonar las letanías, entraron en orden inverso de precedencia: diáconos, presbíteros y obispos. Una vez en la Sixtina, invocaron al Espíritu Santo y prestaron juramento sobre los Evangelios.
Detalles del cónclave
108 cardenales se estrenan en este cónclave.
Los cardenales menores de 80 años tienen derecho a voto.
Necesitan una mayoría de dos tercios (89 votos) para elegir al nuevo papa.
El proceso se desarrolla bajo estrictas medidas de confidencialidad, con inhibidores de señal para evitar filtraciones y el tradicional «extra omnes» que expulsa a todos los no electores de la sala.
El camino a la elección
Los cardenales votan en silencio y sin debates dentro de la Sixtina. Fuera de ella, las conversaciones son inevitables, especialmente durante las comidas en la Casa Santa Marta, donde se alojan durante el cónclave.
El cónclave podría extenderse varios días, aunque la mayoría de los pontífices recientes ha sido elegido en menos de cinco jornadas.










