El embarazo durante los meses de verano puede traer incomodidades adicionales para las futuras madres. Aunque la estación no representa un riesgo en sí misma, la exposición a altas temperaturas puede aumentar la fatiga, afectar la calidad del sueño y generar deshidratación. Según el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), el exceso de calor puede provocar un aumento de la temperatura corporal, lo que podría derivar en complicaciones como partos prematuros.
Para prevenir riesgos, la obstetra Nícida Ferreyros recomienda evitar la exposición prolongada al sol, especialmente entre las 10 a. m. y las 4 p. m. “Señales como mareos, sudoración excesiva y dolor de cabeza pueden indicar sobrecarga por calor. Si estos síntomas aparecen, es clave acudir a un especialista”, señala la especialista.
Recomendaciones para futuras madres
Si tu bebé nacerá en verano, es fundamental tomar medidas para garantizar tu bienestar y el del recién nacido. La obstetra Ferreyros, junto a Babysec, comparten cinco consejos esenciales:
- Mantenerse hidratada: Las altas temperaturas pueden acelerar la deshidratación. Se recomienda consumir entre 1.8 y 2 litros de agua al día. Alternativas como infusión de menta o agua de coco también ayudan a reponer minerales.
- Protegerse del sol: Evitar la exposición solar directa en horarios de mayor radiación. Usar ropa ligera, sombrero y protector solar ayuda a prevenir golpes de calor.
- Cuidar el sueño: Dormir en un ambiente fresco, con sábanas de algodón y usando una almohada entre las piernas mejora la calidad del descanso y alivia la presión en la espalda.
- Combatir la retención de líquidos: La hinchazón es común en el embarazo, sobre todo en climas cálidos. Caminar, practicar yoga prenatal y consumir alimentos ricos en potasio, como plátano y naranja, pueden ayudar a mejorar la circulación.
- Monitorear la presión arterial: Controlarla regularmente previene riesgos como la hipertensión o preeclampsia, que pueden agravarse con el calor. Ante síntomas como dolor de cabeza persistente, hinchazón o visión borrosa, es necesario acudir al médico.
La tecnología como aliada
En la actualidad, existen herramientas digitales que pueden ayudar a las embarazadas a controlar su salud durante el verano. Aplicaciones para monitoreo de hidratación, relojes inteligentes con sensores de temperatura y dispositivos para medir la presión arterial pueden ser útiles para prevenir riesgos.
El bienestar de la madre y del bebé dependen de una adecuada planificación. Tomar en cuenta estas recomendaciones ayudará a sobrellevar mejor el embarazo durante la temporada de calor y evitar posibles complicaciones.










