Los contagios de sífilis en Perú registraron un crecimiento del 47 % entre los años 2022 y 2024. Esta tendencia al alza llevó las cifras de 4.598 casos a 6.774 registros en la población general. La situación epidemiológica nacional coincide con una alerta sanitaria en América Latina. En la región se notificaron 4,2 millones de nuevas infecciones durante el 2024, según datos oficiales de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
El Ministerio de Salud (MINSA), a través del informe del Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades (CDC), confirmó 6.901 casos acumulados hasta la semana epidemiológica 39 del año 2025. De este total, 5.161 corresponden a población general, 1.592 a gestantes y 148 a sífilis congénita.
¿Cuáles son las poblaciones más vulnerables ante el avance de la enfermedad?
Los hombres jóvenes de entre 20 y 34 años representan el grupo más afectado en el territorio peruano, concentrando el 71 % de la totalidad de los diagnósticos reportados por los centros de salud. En el caso d las mujeres, ocho de cada diez contagios ocurren en edad fértil. Especialistas en salud atribuyen esta expansión a las brechas en educación sexual, el bajo uso del preservativo y la falta de chequeos médicos de rutina.
“El VIH/sida es, y siempre será, el corazón de la misión de AHF, pero no podemos ignorar una epidemia de sífilis que crece a plena vista. La sífilis tiene cura y, sin embargo, muchas veces no da síntomas y pasa inadvertida, lo que permite que se propague y provoque complicaciones graves. Al llevar nuestra campaña ‘La sífilis es cosa seria’ a AIDS 2026, le exigimos a gobiernos, sistemas de salud y comunidades que traten el aumento de la sífilis con la urgencia que merece: ampliar las pruebas y la educación, integrar los servicios de ITS en la atención del VIH y convertir los chequeos de salud sexual en algo rutinario”, afirmó la Dra. Adele Schwartz Benzaken, Directora Médica Global Sénior de AIDS Healthcare Foundation (AHF).
Las disparidades de acceso a la salud agravan el panorama. La incidencia de sífilis materna en la población indígena amazónica subió del 3 % en 2022 al 8 % en 2025. Varios departamentos reportaron menos de la mitad de los diagnósticos esperados, lo que confirma un subregistro en zonas rurales.
¿Qué riesgos presenta la sífilis congénita para las gestantes y recién nacidos?
La transmisión materna durante el embarazo figura entre las complicaciones más graves no controladas. Durante el año 2022, aproximadamente 68.000 bebés nacieron con sífilis congénita en las Américas. La tasa regional se ubicó en 4,98 casos por cada mil nacidos vivos, cifra diez veces superior a la meta de eliminación de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Sin atención médica oportuna, la bacteria causa estragos severos durante la gestación. La falta de un tratamiento adecuado genera los siguientes efectos:
- Abortos espontáneos: Pérdida involuntaria del embarazo antes de la viabilidad fetal.
- Muerte fetal: Fallecimiento del bebé en la etapa de gestación avanzada.
- Partos prematuros: Nacimientos antes de la semana 37 de desarrollo.
Aparte de ocasionar 355.000 resultados adversos en gestaciones globales en 2022, la enfermedad es fácil de curar si se detecta a tiempo. Una sola dosis de penicilina benzatínica elimina la infección del organismo por completo.
¿Qué acciones se ejecutan para contener la propagación en la región?
Durante la 26.ª Conferencia Internacional sobre el Sida (AIDS 2026), celebrada en Río de Janeiro, la organización internacional AIDS Healthcare Foundation (AHF) presentó investigaciones sobre prevención de ITS, tamizaje de cáncer e iniciativas para erradicar el estigma. La institución desplegó la campaña pública «La sífilis es cosa seria: tiene cura. Hazte la prueba».
Cifras de atención global del programa sanitario:
- Detección masiva: Aplicación de más de un millón de pruebas diagnósticas al año en todo el mundo.
- Servicios gratuitos: Cobertura de tratamientos sin costo en más de 30 países.
- Atención primaria: Tamizaje integrado a los servicios de control del VIH.
Representantes sanitarios hicieron un llamado para convertir el descarte prenatal en un estándar universal en la atención médica primaria. La estrategia busca proteger a las comunidades vulnerables frente a una infección totalmente prevenible.









