Entre febrero y abril de este año, la Diris Lima Centro del Minsa brindó atención especializada a 28,401 niños menores de 3 años en 64 centros de salud, como parte de su estrategia para prevenir la anemia infantil. Durante las consultas, se promovieron hábitos saludables entre padres y madres, priorizando la educación alimentaria.
Una de las herramientas clave fue el uso de maquetas de alimentación complementaria, que ayudaron a explicar de forma práctica cómo preparar platos ricos en hierro con alimentos como sangrecita, hígado o bazo. Esta metodología facilitó la comprensión de los beneficios nutricionales en la etapa de crecimiento.
Los profesionales de salud también realizaron evaluaciones constantes para identificar casos de riesgo y asegurar el acceso a suplementos de hierro, junto con un plan de recuperación adecuado.
La entidad recomienda asistir a controles de crecimiento, realizar el descarte de anemia a los seis meses y complementar la lactancia con alimentos nutritivos. Una buena alimentación en los primeros años es esencial para garantizar una infancia saludable.










