El presidente José María Balcázar afirmó este 23 de abril que su gobierno viene impulsando una política de integración con las regiones del sur del país, con el objetivo de atender demandas históricas y acelerar el cierre de brechas en servicios básicos. El pronunciamiento lo realizó durante la firma de convenios de cooperación para mejorar el acceso al agua en la región Cusco.
Durante su intervención, el jefe de Estado sostuvo que su gestión busca dejar atrás el centralismo y fortalecer una relación más directa con las regiones, a través del diálogo democrático y de una mayor participación de los jóvenes en las decisiones nacionales. Según la nota oficial de Presidencia, Balcázar remarcó que esa línea de trabajo ya empezó en Puno y ahora continuará en Cusco.
El mandatario destacó además la disposición de las autoridades cusqueñas para avanzar en convenios orientados al cierre de brechas de agua y saneamiento, y señaló que este tipo de acuerdos contribuye a un proceso de descentralización y regionalización más efectivo. La actividad formó parte de un programa de inversiones que articula al gobierno regional con 28 gobiernos locales de Cusco.
En ese contexto, Balcázar aseguró que el Ejecutivo también trabaja en la reactivación de obras paralizadas desde hace varios años. Entre los proyectos mencionados por el presidente figura el gasoducto del sur, sobre el cual afirmó que será destrabado “sí o sí” este mes o el próximo.
El jefe de Estado adelantó asimismo que el Gobierno prevé realizar próximamente un Consejo de Ministros Descentralizado en Cusco, como parte de su estrategia de acercamiento a las regiones y de atención directa a sus principales necesidades.
La actividad oficial fue difundida este jueves por la Presidencia de la República en su portal institucional, donde se informó que los convenios firmados buscan acelerar inversiones en agua y saneamiento rural, uno de los servicios más demandados en varias provincias cusqueñas.
Con este mensaje, el Ejecutivo intenta reforzar su presencia política en el sur del país y colocar en agenda obras vinculadas a servicios básicos e infraestructura, en una región donde la demanda por mayor inversión pública y descentralización sigue siendo una de las principales exigencias ciudadanas. Esta última idea es una inferencia a partir del contenido oficial del acto en Cusco y del enfoque de integración destacado por Presidencia.










