Miles de fieles se congregaron este miércoles en la Plaza de San Pedro para acompañar el traslado solemne del féretro del papa Francisco desde la residencia de Santa Marta hasta la basílica vaticana, donde permanecerá expuesto hasta el viernes 25 de abril, previo a su funeral el sábado.
Desde temprano, la Plaza de San Pedro fue testigo de una multitud que se dio cita para despedir al pontífice argentino, fallecido el lunes a los 88 años. A las 9:00 a.m., hora local, comenzó la procesión que recorrió lugares emblemáticos del Vaticano hasta llegar a la puerta central de la Basílica de San Pedro.
El ataúd, sencillo y de madera, fue portado por los ‘sediarios’ pontificios, escoltado por la Guardia Suiza y acompañado por cardenales, secretarios y asistentes cercanos al papa. Las campanas repicaban mientras se entonaban salmos y los fieles aplaudían conmovidos.
«Con gran conmoción acompañamos los restos de nuestro querido papa Francisco», expresó el cardenal camarlengo, Kevin Joseph Farrell, al bendecir el féretro frente al altar mayor.
La escena más conmovedora se vivió cuando sor Geneviève Jeanningros, religiosa francesa conocida por su labor con comunidades marginadas, rompió el protocolo y se acercó al ataúd. En silencio, lloró y rezó por varios minutos, sin que nadie interrumpiera el íntimo gesto.
Desde las 11:00 a.m., los fieles comenzaron a ingresar para rendir homenaje. La basílica permanecerá abierta hasta el viernes a las 19:00 horas. El funeral, previsto para el sábado 26 a las 10:00 a.m., será presidido por el cardenal Giovanni Battista Re.
Se prevé la presencia de líderes internacionales, entre ellos los presidentes Donald Trump, Javier Milei y Emmanuel Macron, así como los Reyes de España. Tras la ceremonia, el cuerpo de Francisco será llevado a la Basílica de Santa María la Mayor, donde será sepultado según su voluntad: en tierra, con sencillez, y una única inscripción: Franciscus.









