Adecco señala que trasladar los feriados a los lunes optimizará la productividad si se gestionan las cargas de trabajo
Lima, octubre de 2026 . La propuesta de trasladar determinados feriados nacionales a los días lunes genera beneficios para las empresas y sus colaboradores al reducir la fragmentación de las semanas de trabajo y facilitar una mayor previsibilidad organizativa. Sin embargo, la firma Adecco advierte que el verdadero impacto dependerá de la capacidad de las instituciones para anticipar los efectos en la operación diaria y organizar las tareas con antelación.
Actualmente, el Perú cuenta con 16 días festivos oficiales. Frente a esta estructura, el Ministerio de Economía y Finanzas plantea que los descansos que coincidan entre martes y jueves se trasladen al lunes más cercano, mientras que los que caigan viernes conserven su fecha original. La iniciativa cuenta con el respaldo de la Comisión de Trabajo del Congreso, gremios empresariales y agrupaciones de trabajadores, replicando esquemas aplicados en países como Colombia, Estados Unidos y Argentina. Cuando estas pausas ocurren a mitad de semana, la producción sufre desbalances al alterar turnos, entregas y reuniones, generando costos adicionales por sobretasas legales.
¿Cómo evitar el denominado «efecto acordeón» en las empresas?
La concentración de descansos en fines de semana largos podría desencadenar un «efecto acordeón», caracterizado por una mayor intensidad de trabajo antes de la fecha festiva para cerrar pendientes y una presión acumulada al retorno. Para mitigar este problema, las organizaciones deben programar los proyectos con anticipación, evitar plazos artificiales y distribuir las responsabilidades de manera equitativa entre todo el personal.
Andre Robilliard, VP General Counsel y Head of Integrity & Compliance LATAM de la consultora Adecco, precisa el enfoque adecuado para la implementación: “La medida no debería evaluarse únicamente por el número de feriados, sino por la forma en que permite ordenar el calendario y anticipar sus efectos. El objetivo debe ser combinar previsibilidad para las empresas con un descanso efectivo para las personas”.
¿Qué medidas administrativas deben adoptar las áreas de recursos humanos?
Para acompañar la transición, los departamentos de personal deben revisar sus políticas internas de descansos y actualizar los sistemas informáticos de nómina, control de asistencia y registro de jornadas. Resulta indispensable diferenciar los feriados nacionales de los días no laborables compensables, garantizando que el tratamiento de las horas a recuperar se ejecute bajo el marco regulatorio formal.
Robilliard sugiere consolidar una planificación anticipada en las organizaciones: “Un buen calendario solo genera valor si también mejora la forma en que se organiza el trabajo”. Por ello, elaborar un calendario anual integrado y validarlo con las áreas críticas antes de estructurar los turnos operativos evita interrupciones en la entrega de productos o servicios.
¿Cuáles son los sectores económicos más favorecidos por la medida?
El reordenamiento de los festivos genera oportunidades para la atracción y retención de profesionales que valoran el equilibrio entre la vida personal y las labores cotidianas. Aparte de mejorar la propuesta de valor del empleo formal, el esquema dinámico fortalece las actividades de turismo, comercio y servicios al capturar una mayor demanda comercial en las regiones.
Según cifras del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, durante la Semana Santa de 2026 se movilizaron 1.9 millones de viajeros con un impacto de US$ 228.5 millones; en el Día del Trabajo se registraron 955,000 turistas por US$ 136 millones, y en San Pedro y San Pablo se movilizaron 936,000 personas por US$ 130 millones. La construcción también logra ventajas debido a la previsibilidad en la programación de proyectos, mientras que las actividades de operación continua —como salud, transporte y seguridad— deben asegurar coberturas para mantener el servicio activo sin perjudicar el bienestar del personal.








