La Agencia Espacial del Perú (CONIDA) destacó los nueve años de operación del PerúSAT-1, el satélite de observación de la Tierra más moderno de la región, que desde su lanzamiento en 2016 se ha convertido en una herramienta estratégica para la protección del territorio nacional y el fortalecimiento de la gestión pública.
Durante este periodo, el sistema satelital peruano ha proporcionado más de 130 mil imágenes de alta resolución, lo que ha permitido al Estado ahorrar más de S/ 2,200 millones al evitar la compra de información satelital en el extranjero. En total, el archivo histórico del PerúSAT-1 supera las 500 mil imágenes, consideradas un patrimonio clave para el análisis de la evolución territorial del país.
El satélite fue fabricado por Airbus Defence and Space y lanzado al espacio el 15 de septiembre de 2016 desde Kourou, en la Guayana Francesa. Su vida útil estimada es de 10 años, periodo en el que ha cumplido un rol fundamental en múltiples sectores del Estado.
Las imágenes captadas por el PerúSAT-1 se utilizan para atender emergencias y desastres naturales como incendios forestales, huaicos e inundaciones; detectar pistas clandestinas y actividades ilícitas en zonas remotas; identificar tala y minería ilegal en apoyo a los operativos de protección ambiental; fortalecer la agricultura mediante la anticipación de sequías, plagas y estrés hídrico; y apoyar la planificación urbana y la actualización de catastros, reduciendo riesgos en las ciudades.
Un ejemplo de su impacto se dio durante los incendios registrados entre 2023 y 2024, cuando el satélite permitió monitorear 12 regiones del país y orientar una respuesta rápida y oportuna del Estado.
¿Cómo funciona el PerúSAT-1?
El PerúSAT-1 es operado por CONIDA, entidad encargada de promover, investigar y desarrollar la ciencia y tecnología espacial en el país. Se trata de un satélite óptico de observación de alta resolución, con una capacidad submétrica de 70 centímetros, lo que sitúa al Perú —junto con Estados Unidos— entre los pocos países del continente americano con este nivel de precisión.
El satélite opera en una órbita baja terrestre (LEO), de tipo polar, a una altitud aproximada de 702.5 kilómetros y a una velocidad cercana a los 27,000 kilómetros por hora. En esta zona del espacio enfrenta desafíos como la presencia de basura espacial y fenómenos de clima espacial, razón por la cual CONIDA realiza un monitoreo permanente para garantizar su operación segura.
Tecnología al servicio del Estado
Con el fin de optimizar el uso de la información satelital y reducir costos para las entidades públicas, CONIDA puso en marcha la plataforma GeoAPP, que facilita el acceso a las imágenes del PerúSAT-1. Actualmente, más de 40 instituciones del Estado utilizan esta herramienta para obtener datos actualizados del territorio nacional.
José Pasapera, director de Aplicaciones Espaciales y Geomática de CONIDA, explicó que antes las solicitudes de imágenes podían demorar hasta 48 horas, mientras que hoy, dependiendo del requerimiento, pueden obtenerse en minutos o en un plazo máximo de dos horas. Además, GeoAPP ya incorpora funcionalidades de inteligencia artificial para detectar cambios en la cobertura terrestre, cuerpos de agua o deforestación en lapsos muy cortos, optimizando las labores de monitoreo y fiscalización.
A nueve años de su lanzamiento, el PerúSAT-1 se consolida como mucho más que un satélite: es una herramienta que salva vidas, protege los recursos naturales, reduce costos al Estado y fortalece la soberanía nacional. Desde más de 700 kilómetros de altura, continúa cumpliendo su misión de vigilar, proteger y servir al Perú cada día.









